El Mañana

lunes, 27 de enero de 2020

Padre Leonardo López Guajardo
Compartiendo Opiniones Padre Leonardo López Guajardo

Entre James, Lewis y Miguelito

30 octubre, 2019

La celebración del Día de los Muertos ha cobrado relevancia
por eventos como una película de James Bond, la carrera de la Fórmula 1, y, la
película más vista en México: “Coco”.

En una de las últimas películas de Bond, iniciaba con un
desfile por el Día de Muertos que no existía. Al año siguiente del estreno, se
inauguró ese desfile con un éxito apabullante. La misma difusión la tuvo en la
Fórmula 1, un evento que fascinó a los participantes extranjeros y finalmente,
los estudios Disney, que antes habían festejado las posadas, decidieron
producir la película “Coco”, cuya exhibición tuvo éxito en países como China.

Gracias a ello, ha llegado a tener una mayor relevancia la fiesta
del 2 de noviembre que la Noche de Brujas.

Sin embargo, también debemos acordarnos de los difuntos que
aún no están enterrados. Son muchos los ancianos y los enfermos que son
olvidados, y que solamente merecen de nuestra atención, el día en que mueren.

En un mensaje del mes pasado, el Papa escribió lo siguiente:

“Pero como cristianos no podemos permanecer indiferentes
ante el drama de las viejas y nuevas pobrezas, de las soledades más oscuras,
del desprecio y de la discriminación de quienes no pertenecen a ‘nuestro’
grupo. No podemos permanecer insensibles, con el corazón anestesiado, ante la
miseria de tantas personas inocentes. No podemos sino llorar. No podemos dejar
de reaccionar. Pidámosle al Señor la gracia de llorar, la gracia de aquel
llanto que convierte el corazón ante esos pecados.

“Si queremos ser hombres y mujeres de Dios, debemos guardar
‘el mandamiento sin mancha ni reproche hasta la manifestación de nuestro Señor
Jesucristo’; y el mandamiento es amar a Dios y amar al prójimo. No podemos separarlos.
Y amar al prójimo como a uno mismo significa también comprometerse seriamente
en la construcción de un mundo más justo, donde todos puedan acceder a los
bienes de la tierra, donde todos tengan la posibilidad de realizarse como
personas y como familias, donde los derechos fundamentales y la dignidad estén
garantizados para todos.

“Amar al prójimo significa sentir compasión por el
sufrimiento de los hermanos y las hermanas, acercarse, tocar sus llagas,
compartir sus historias, para manifestarles concretamente la ternura que Dios
les tiene. Significa hacerse prójimo de todos los viandantes apaleados y
abandonados en los caminos del mundo, para aliviar sus heridas y llevarlos al
lugar de acogida más cercano, donde se les pueda atender en sus necesidades”.

Hasta aquí lo que dice el Papa. Amar es dar vida, así como
ignorar es dar muerte. Uno empieza a morir verdaderamente cuando es ignorado,
cuando es olvidado, como afirmaba uno de los personajes de la película “Coco”.

Para muchos hombres y mujeres, el día más importante de su
vida es el de su muerte. Hombres y mujeres que viven en situación de calle,
sólo llaman la atención de nosotros hasta que mueren, es decir, hasta que están
oficialmente muertos.

Es importante hacer la diferencia. Pero en ello, como siempre, usted tiene la última palabra.

padreleonardo@hotmail.com

Compartiendo Opiniones Padre Leonardo López Guajardo

Aturdidos

Compartiendo Opiniones Padre Leonardo López Guajardo

Andy