El Mañana de Nuevo Laredo

Miguel Rodríguez Sosa

Pasadizo Secreto

Miguel Rodríguez Sosa

25 marzo, 2020

Esa temblorosa sensación



A mediados de la década de los años setenta, la mayoría de
los jóvenes sobre todo las damas sí que experimentaron un generalizado miedo
que recordaron por mucho tiempo; entonces y para sobrellevarlo, acudían con su
pareja, si no, en grupito a ese concurrido sitio, así y en caso de sobresalto
tener en quién apoyarse, abrazarse, soportar así esa temblorosa sensación.

La mirada se fijaba en lo alto de la pared de dicho
edificio, ahí la marquesina indicaba con letras en negro y rojo y bajo aquel
bullicio, el nombre de la proyección así como del horario en que se iba a
pasar, entonces y tan sólo al deletrear, hasta al más creído machista, causaba
una sensación de terror “El exorcista”.

¡Yo no quiero ver esa película, no quiero entrar!, casi
gritaba aquella señorita al mismo tiempo que de sus amigas se lograba soltar,
ya compramos los boletos no te puedes retractar, era la contestación casi
unísona teniéndose que aguantar.

Al apagarse las luces las miradas de todas, parecían como si
estuvieran dilatadas, al iniciar la película y tan sólo escuchar la música, se
sentía una sensación extraña que de inmediato desubica.

Nadie, absolutamente nadie quería moverse de sus asientos,
al baño ni de broma, a los dulces ni por los alimentos, las manos sudaban, el
corazón palpitaba y aun cerraran los ojos, el sonido y los diálogos impactaban.

Terminada la proyección muchos salían con un blanco
semblante, querían alejarse de ese sitio casi al instante, no querían comentar
nada, trataban de olvidarla, se preguntaban asimismo cómo pudieron crearla.

Aquella plaza que al atardecer cruzaron con gusto, al
anochecer temían transitar por ella ante cualquier susto, todo parecía tétrico,
el revolotear de las hurracas era temeroso, por lo mismo nada gracioso.

Ahí y rápido un teléfono público se comenzaba a buscar, amá,
¡prende todas las luces de afuera que ya voy a llegar, ten abierta la puerta de
la casa principal, no quiero en la galería ni un momento esperar!

El camión que las conduciría a su hogar para su mala suerte
tardaba una eternidad, toda sombra que se movía aterraba, hasta aquel
hambriento perro que de cerca husmeaba, después, una a una iban bajándose en su
sector, invadidas por un frío que les recorría la espalda, llenas completamente
de horror.

Generación tras generación, muchos han vivido, disfrutado de
las costumbres y sitios de esta frontera, han contribuido de igual modo a hacer
populares a infinidad de personajes, personas que se han hecho famosos y
famosas gracias a su forma de ser, de actuar, que sin duda se han destacado por
transmitir esa alegría, ese talento y bondad a esta gran ciudad llamada Nuevo Laredo.

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