El Mañana de Nuevo Laredo

Pedro Chapa Salinas

En voz alta

Pedro Chapa Salinas

10 enero, 2021

Fallido autogolpe de Estado



Los desafortunados eventos ocurridos el miércoles pasado en Washington DC, en los Estados Unidos de Norteamérica, en donde, a raíz de una clara incitación del aún presidente de ese país a sus correligionarios, tomaron de manera violenta y por asalto la sede del Congreso en donde se albergan las cámaras de representantes y de senadores, cuyos miembros se encontraban reunidos con motivo de la certificación de la elección de noviembre pasado, son la consecuencia de la democrática y soberana decisión de los gringos de haber elegido a un fracasado magnate inmobiliario, fascista, xenófobo, narcisista, mitómano, y protagonista de un “reality show”, como aprendiz a la oficina más importante, poderosa, e influyente del mundo.
Ya desde antes de llegar a la Casa Blanca, Trump mostraba sin ninguna vergüenza de lo que era capaz, desde las majaderías y peladeces con que abiertamente trataba a las damas, hasta el desprecio por los migrantes mexicanos, pasando por la intolerancia hacia los norteamericanos que no practican el dogma judeo-cristiano. Una vez ya impuesto en la oficina oval, incluso con el abierto y descarado apoyo de los rusos, se dedicó, entre otras estupideces, a pelearse con todos los países que supuestamente eran sus aliados, librando guerras comerciales sin sentido, y ocupándose en sus tiempos libres, en atizar la peligrosa llama del racismo, aprovechándose de la ignorancia de los grupos extremistas de ultraderecha reviviendo de las cenizas la imbécil doctrina del supremacismo blanco.
“Todos sabíamos de lo que este payaso energúmeno era capaz, el grave problema es que lo dejamos que lo hiciera frente a nuestras propias narices…”; estas fueron las declaraciones del presidente electo Joseph Biden a pregunta expresa de la prensa sobre lo que pensaba de los eventos del asalto al Capitolio. Además, mientras tanto Trump tuiteaba a sus seguidores llamándolos “valientes patriotas” que no se desquitaran con la policía, ya que, éstos estaban “del lado de ellos”, Joe Biden los tildó de una mafia de malandros terroristas; y para dejar en claro lo que hubiera sucedido si en lugar de que fueran un grupo de blancos “basura” (whitetrash), hubieran sido negros, latinos o musulmanes los perpetradores del golpe, el resultado, en lugar de 5 fallecidos y 55 detenidos, aquello hubiese sido una masacre sin precedentes.
Y, aunque se le haya censurado a Trump de las redes sociales, esto no necesariamente quiere decir que éste ya no cometerá otro acto de sedición como el incitado minutos antes de la toma del Capitolio, sino que, en la mente trastornada de sus simpatizantes, existe la idea de que lo acontecido es producto de la culpa de los demócratas y no de ellos ni de su líder; así como también aseguran que tanto el haberle cancelado su cuenta de Twitter, y los esfuerzos por llevarlo de nuevo a un juicio político antes de que termine su mandato, sólo provocan aún más a la base que lo respalda, que no hay que olvidarlo, son más de 70 millones de ciudadanos que en su gran mayoría se encuentran armados hasta los dientes, y la mayoría de ellos vaticinan una guerra civil, por lo que existe una gran probabilidad de que otra insurrección, lamentablemente, pronto vuelva a ocurrir.
ADENDUM:
Difícil situación en la que recibirá Joe Biden al país. Más dividido y fracturado que nunca, en medio de lo peor de la pandemia, con una crisis económica sin precedentes, y con un contrincante que, no sólo se niega a salir de la Casa Blanca, sino que, ya amenazó con regresar más fortalecido dentro de 4 años.
Mientras todo esto sucede en el país de las libertades, e increíblemente desde donde se operan los golpes de Estado alrededor del mundo como medio de conquista, saqueo y sumisión, ahora el mundo entero se queda perplejo de cómo el imperio se derrumba desde dentro.
No cabe duda que el sueño americano siempre fue sólo eso: ¡un sueño!

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