El Mañana de Nuevo Laredo

Dr. Carlos E. Z. Cabeza Reséndez

Opinión

Dr. Carlos E. Z. Cabeza Reséndez

28 diciembre, 2020

Gran ahorro por combate a corrupción: 4T



En los dos años que lleva la presente administración de la cuarta transformación de la vida pública de México, se han generado ahorros aproximados por la inédita cantidad de un billón 500 mil millones de pesos, es decir por un millón y medio de millones de pesos.
Aproximadamente 2.84% del Producto Interno Bruto por año. Estos notables ahorros son derivados de las acciones contra la corrupción y de las políticas de austeridad. Y no fueron logrados en menoscabo de restringir el gasto social. Por el contrario, el gasto social en este periodo sobresale como un récord histórico. Y si le sumamos el shock exógeno de la locomotora Cobid 19 y sus muy adversos efectos económicos. Resulta este magnífico ahorro más loable.
Es en este contexto de crisis global que resalta y cobra mucho mas mérito la muy notoriamente positiva para el pueblo, política del gobierno de la 4T. Ya que no se cayó en el cliché del viejo régimen de apretarle el cinturón al pueblo, en otras palabras, no se optó porque el pueblo pagara los platos rotos. Y tampoco se recurrió a la vieja usanza de endeudar al país. Por el contrario, se apoya a la base de la pirámide poblacional y de esa manera se logró mantener e incluso revitalizar el consumo. Evitando el desabasto y que la crisis se manifestara de formas más aguda.
Porque no podemos olvidar como en los 36 años de neoliberalismo cuántas veces escuchamos que había que apoyar arriba para que goteara abajo. Lo cual nunca se dio ya que el bienestar y la movilidad social no permeó en los estratos de menores recursos. Sino por el contrario, se agudizó la pobreza aun en tiempos de 100 dólares el precio internacional del barril de crudo. Y durante todo el periodo neoliberal de tres décadas y medio, sólo se pudo crecer en promedio un 2% que descontando el crecimiento de la población, se obtiene un crecimiento neto de cero. Lo cual canceló en este fatídico periodo la movilidad social ascendente.
Mientras la corrupción creció exponencialmente, así como también lo hizo de manera muy notable el número de millonarios incluidos entre los más acaudalados del mundo por la lista que año con año publica la revista Forbes. Ya que de una sola familia que figuraba en el 1988, la familia Garza Sada.
De 1988 a 1994, México pasa a tener 24 familias en esa lista. Muchas de ellas asociadas con la compra de bancos y empresas privatizadas de manera fraudulenta por el Estado. Y actualmente son al menos 38 familias las que rebasan los mil millones de dólares. Sin estar en contra de la creación de riqueza en base al trabajo honrado.
Es importante el hacer notar el hecho que durante estos últimos 36 años se generó un alto índice de colusión, corrupción e impunidad, al amparo de las cuales se consolidaron vertiginosamente un buen número de fortunas. Muchas de ellas ocultas por ser poseídas por políticos, prestanombres y cómplices de la delincuencia de cuello blanco, que llegaron a creerse en el clímax de su hegemonía los dueños de México.
Cabe sólo mencionar qué hubiera sido del país actualmente en estos tiempos de pandemia, si el gobierno estuviera en manos de los neoliberales. Con un gran dispendio, una galopante corrupción y con una nociva y errónea política ortodoxa de apoyar a las grandes empresas con un gran costo social.
Cabe recordar que los principales problemas de México son sin duda la corrupción, la colusión y la impunidad. La corrupción consiste en el abuso del poder para beneficio propio. Puede clasificarse en corrupción a gran escala, menor y política, según la cantidad de fondos perdidos y el sector en el que se produzca.
Por su parte la colusión es un acuerdo entre dos o más partes para limitar la libre competencia en el mercado, como puede ser la fijación de precios y el reparto de mercados, lo que irá en perjuicio de consumidores y competidores no participantes en el acuerdo. O dicho de otras palabras, la colusión sucede cuando delincuentes de cuello blanco o traficantes de influencias se ponen de acuerdo con gobernantes o funcionarios corruptos y le roban el futuro al pueblo, limitando las oportunidades de desarrollo de las mayorías, para beneficio de pequeños grupúsculos con interés especial. Acaparando para los que se coluden las oportunidades de desarrollo de las mayorías menos protegidas o de menor ingreso y poder.
Mientras que en cuanto a la impunidad, en este articulo nos referimos a las canonjías, pleitesías e inmunidad de que han gozado los políticos corruptos y los pseudo-empresarios que junto con los gobernantes llevan a cabo una serie de robos y abusos del dinero y los derechos humanos del pueblo, en particular por lo general afectando más a quienes menos tienen.
Está comprobado que la corrupción y sus primas hermanas la colusión y la impunidad, forman un perverso trinomio que afecta de manera terminal a la justicia y movilidad social, e inhibe notablemente el desarrollo de los pueblos.
En el caso de México este tétrico y perverso flagelo ha sido el principal problema, y durante la reciente época neoliberal creció exponencialmente como nunca en la historia del país, incluso superando el saqueo que se realizó durante la conquista. Esto ha originado una profunda desigualdad, así como una abismal pobreza y una consecuente pauperización del tejido social.
De acuerdo con la encuesta nacional de calidad e impacto gubernamental publicada en 2017 (ENCIG 2017), EL 56.7% DE LA POBLACIÓN de 18 años o más considera que la corrupción en México es uno de los problemas más importantes que enfrenta las entidad federativa donde reside, tan sólo detrás de la inseguridad y la delincuencia.
Por otro lado, en el ranking del índice de percepción de la corrupción 2018 elaborado por la ONG Transparencia Internacional, México ocupo el nada honroso lugar 138 de 180 países. En este estudio que integra a 180 países a nivel global y tiene una puntuación que va del 0 al 100 en donde 0 es muchísima corrupción y 100 es libre de corrupción, México registro 28 puntos de clasificación mientras que Canadá, Alemania y Reino unido obtuvieron 80 puntos.
De las personas que fueron víctimas de algún acto de corrupción, sólo el 17.4% denunció, de acuerdo con la ENCIG 2017. En cuanto la corrupción entre servidores públicos, en 2018 las 32 administraciones públicas estatales recibieron un total de 53 mil 762 quejas y/o denuncias por la actuación indebida de los servidores públicos, de acuerdo con el censo nacional de gobierno seguridad pública y sistema penitenciario estatales (CNGSPSPE 2019).
Para efectos de cuantificar la impunidad existente baste sólo mencionar que para cada 100 denuncias recibidas por las administraciones públicas estatales en 2018 sólo 13 servidores públicos fueron sancionados, reveló el mismo censo. Lo cual muestra enfáticamente el altísimo nivel de impunidad con que contaban en ese momento y siguen teniendo los funcionarios públicos.
A pesar del gran esfuerzo que está llevando a cabo el gobierno federal para limpiar el país de corrupción, y sobre todo al estar está plenamente reprobada por el titular de la administración pública federal. Y por lo tanto al no contarse con la anuencia del Presidente, como hoy los hechos irrefutables patentizan que antes ocurría ya como una arraigada costumbre o enraizada tradición
De acuerdo con el barómetro global de la corrupción en 2019 el 61% de los mexicanos aseguro que el gobierno de andres Manuel López obrador está actuando bien o muy bien en contraste con el 24% de los encuestados en 2017 que considero que el gobierno de Enrique Peña nieto actuaba bien o muy bien en contra de la corrupción.
Al cierre del 2018 las 32 entidades de la federación en México habían realizado reformas a sus respectivas constituciones locales y expedido la ley estatal del sistema anticorrupción. Además 31 entidades habían realizado las adecuaciones pertinentes a la ley orgánica de la administración pública y en total 29 entidades habían concluido la armonización legislativa
Sin embargo, pasa como con otras leyes como por ejemplo la Ley de Competitividad que en realidad son letra muerta. E incluso el sistema judicial y la propia fiscalía en el caso de la mayoría de las entidades federativas asi como el poder legislativo dependen del poder de poderes que es el poder del ejecutivo. Es decir, el gobernador en turno.
La corrupción se convirtió durante el periodos neoliberal en un letal flagelo para el desarrollo pleno sustentable, equilibrado, incluyente y sostenido México. Tan es así que fungió como una especie de costoso subsidio para la economía nacional al estimarse que alcanza el 10% del PIB nacional.
Aunque hoy por hoy ni la corrupción, la colusión y por supuesto la impunidad ya no cuenta con la anuencia del presidente de la República. Esta prevalece en varias áreas a nivel nacional, tales como el poder judicial. Y prevalece colusión en muy diversas áreas de los tres poderes de la unión ejecutivo y judicial y legislativo. Asimismo, este combate no ha llegado a las 32 entidades federativas, mucho menos a los 25 mil municipios y a las más de 230 mil comunidades diseminadas a lo largo del país.
En conclusión, la corrupción se convirtió durante el periodo neoliberal e una carga para la economía nacional ya que es una práctica que parece inofensiva, pero que en realidad representa uno de los mayores costos para las finanzas del país.
Baste mencionar y reiterar que de acuerdo con estimaciones del Banco Mundial (BM), la Organización de Estados Americanos (OEA) y el propio Centro de Estudios del Sector Privado (CEESP), sin mencionar a la Organización de cooperación y desarrollo económico (OECD) y el Foro Económico de Davos el costo de la corrupción fluctúa entre un 9 y 10% del PIB. Esto es que de cada 1OO pesos de riqueza que genera la economía 10 se destinan a la corrupción.
Imagine usted lo que sería el país si ese dinero se hubiera aplicado al financiamiento del desarrollo, a la educación y a la salud. Sin duda hoy tendríamos un ingreso per cápita al menos tres veces mayor al que tenemos, que nos ubicaría dentro de los países de reciente industrialización con un mínimo nivel de población en pobreza.

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