El Mañana

miércoles, 20 de noviembre de 2019

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Hermetismo

8 noviembre, 2019

Ayer se confirmó el abuso en contra de un menor en la
escuela primaria Luis Donaldo Colosio, pero es una información -a cuentagotas-
que se da luego de que se hiciera una severa presión por parte de los padres de
familia y la misma comunidad que exige que las autoridades den la cara en torno
a este caso.

Off the record se dieron a conocer detalles confirmados del
caso que lo hacen aún más delicado; se trata de un inocente niño que fue
víctima de un evento tan traumático de abuso y sus -varios- agresores son
alumnos de la misma escuela.

Que sean sus propios compañeritos -presumiblemente de quinto
de primaria y el de primero- genera un sinfín de cuestionamientos sobre lo que
lleva a unos niños a siquiera considerar tal atrocidad, ya ni se diga a
atreverse a hacerla.

La vida de un pequeño ha cambiado para siempre, después de
ese evento nada volverá a ser igual, sólo podemos esperar que un tratamiento
oportuno lo ayude a superar esta situación que si bien existen muchos casos de
víctimas de abuso que salen adelante, la verdad es que no siempre es así; es
común que en cualquiera de los casos quede siempre una pequeña “cicatriz”
emocional.

Dicen que muerto el niño, tapan el pozo; ahora se están
tomando algunas medidas adicionales, pero qué ideal hubiera sido que con una
buena prevención se hubiera evitado todo esto desde un principio.

No es la primera vez que ocurre algo así en Nuevo Laredo,
pues hace algunos años ocurrió un caso similar.

El DIF por su parte ha tenido un desempeño cuestionable en
este caso, desde su reacción presumiblemente tardía al comenzar las primeras
acciones, hasta el dar la cara ante la sociedad para resolver las dudas básicas
y dar un poco de tranquilidad a los padres de familia que tienen tantas
preguntas, pero que se quedan sin respuesta.

Tentativamente el presunto abuso del niño habría ocurrido el
viernes, pero las primeras indagatorias comenzaron hasta el lunes, luego del
escándalo que se hizo y las exigencias, el Ministerio Público llegó hasta el
miércoles y casi una semana después, ayer jueves, se admite públicamente el
caso, pero a medias.

Si bien se trata de un caso sensible, el DIF lo ha manejado
con mucha ligereza, algunas personas incluso mencionaban que se está tratando
como un incidente menor.

Lo que se propicia con ese hermetismo son las conjeturas, la
incertidumbre y esa falta de tranquilidad de los padres de familia que cada día
tienen más cuestionamientos y temores.