El Mañana

viernes, 06 de diciembre de 2019

Juan Manuel Oliva
Lluvia azul Juan Manuel Oliva

Hormiga

26 enero, 2019

Las hormigas son un claro ejemplo de unidad y trabajo, su empeño y capacidad para hacer labor de equipo es admirable, dedicadas y fijas en realizar su labor hasta el fin, su misión es muy importante en extremo de tal forma que cuando son interrumpidas, su espíritu  agresivo colectivo se manifiesta inmediatamente.
 
Las hormigas a pesar de su tamaño son representativas de trabajo duro y rudo, de tal manera que en su nombre el ser humano, ha hecho grandes cosas.
 
Muchos productos se han registrados con su nombre, sinónimo de fuerza y trabajo intenso, pero sobre todo habla de una inmejorable, labor de equipo.
 
En el plano humano, existen grandes grupos laborales que al unirse asemejan un hormiguero y como tal de pronto surge algo o alguien que trata de reprimirlos y su reacción, como las hormigas, no se hace esperar. 
 
En el mundo del ser humano: Son tantas las cosas que suceden en su contra, difíciles de asimilar, solidarizándose en espíritu para lograr lo que se desea…que nadie los maltrate, fijándose más que nada en el obstáculo que interrumpe su trabajo, que es sinónimo de alimento interpersonal.
 
Al observar un hormiguero la admiración es grande, al ver que van y vienen sin parar;  pero que no reciban maltrato o agresión, porque de inmediato organizan el contraataque en masa y lo más seguro quien haya sido el agresor, salga lastimado.
 
Darles la mano a estos pequeños amigos es muy difícil ya que su agresividad natural literalmente hace perder el ánimo, a cualquiera.
 
De no ser por este tipo de seres diminutos y vivaces, no se tendría el ejemplo ni podría funcionar un sistema de unidad laboral y menos si los intereses van más allá de lo meramente normal.
 
Los seres humanos honrados, honestos, leales y trabajadores son muy sólidos en sus obligaciones, como la roca en un río.
                                                                                                                                        
El trabajo de una persona leal y honesta es una bendición y pone toda su fuerza, su experiencia y su conciencia al servicio de quien le da la oportunidad.
 
Personas con esta actitud son oro molido para los emprendedores, que lo que menos quieren son individuos muy conocedores, pero carentes de los valores más elementales.
 
Los emprendedores que tienen a estos señorones de su responsabilidad, nunca pasaran desgracia productiva ni problemas de ningún tipo ni de ninguna índole… si su respeto por su hormiguero es sólido.
 
En el ser humano existen grandes valores, eso es lo que los hace el recurso más valioso y más importante para una empresa: pero se tiene que saber extraer a flor de piel, esos importantes elementos.
 
La UNIÓN es la fuerza y por muy pequeño mental que sea un recurso humano, siempre será lo máximo existente, por lo que hay en EL.
 
Todos somos portadores de valores internos de muy grandes proporciones, lo que  necesita de muy poco impulso  para desarrollarlos: ser consciente de ello casi siempre es lo más difícil.
 
El cuidado al recurso humano es imprescindible y debe ser alentado de todas formas; siendo el agradecimiento lo más notable, he inobjetable.
 
El mensaje más solidario a todos aquellos que representan la gran fuerza laboral y productiva, “no se venzan ni aun vencidos”  significa que la grandeza de todos los seres humanos, es medida de la frente al cielo.
 
La lucha es por lo que nos corresponde: por lo que tenemos derecho,  siempre habrá grandes amigos que estén a nuestro favor: somos como la hormiga y solo como principio fundamental, queremos RESPETO a nuestra condición.
 
Gracias DIOS que nos escuchas.

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