El Mañana

martes, 18 de junio de 2019

Catón
De política y cosas peores Catón

Inepcio y Libidiano

8 marzo, 2019

“Lo siento, señorita. Padezco un grave problema sexual”. Así respondió aquel hombre a la mujer que se le insinuó en el lobby bar del hotel. La daifa quiso saber: “¿Qué problema sexual es ése?”. Respondió el tipo: “No tengo dinero”… Un señor pasó a mejor vida. Cierta comadre suya acudió a la funeraria a fin de darle el pésame a la viuda. Le preguntó: “¿De qué falleció mi compadre, comadrita?”. Repuso ella: “Murió envenenado”. Dijo la otra: “Al verlo en el ataúd pensé que había muerto por golpes. La cara se le ve llena de moretones y magulladuras”. Explicó la mujer: “Es que el caón no quería tomarse el veneno”… Afrodisio Pitongo, hombre proclive a la concupiscencia de la carne, invitó a Susiflor, ingenua chica, a ver una película en el autocinema. Ya ahí le dijo: “Pasémonos al asiento de atrás del coche, linda. Si en el cine me siento muy adelante me lloran los ojos”… La madrastra y las hermanastras de la Cenicienta advirtieron en ella una sospechosa inflamación de la cintura. Suspicaces, le preguntaron a qué se debía eso. Confesó ella: “La noche del baile con el príncipe perdí algo más que la zapatilla”… Los soldados hacían ejercicios militares frente a la plaza del lugar. Pasó por ahí Empédocles Etílez, el borrachín del pueblo, y con acento marcial les gritó: “¡Por el flanco derecho, a tiznar a su madre!”. El sargento, indignado, fue y le dio un tremendo mamporro en la cabeza. Se dolió el temulento: “¿Por qué me pega, general? No dije ‘¡Ya!’”… Inepcio, marido poco diestro en artes de erotismo, habló con su amigo Libidiano, quien gozaba de fama de supereminente amante. Le contó que su esposa -la de Inepcio- se mostraba fría en el lecho, y él no lograba ponerla en aptitud de realizar el acto conyugal. Le dijo Libidiano: “A todas las mujeres con las que tengo tratos de libídine les acaricio con índice y pulgar el lóbulo de la oreja izquierda. Ese sutil y leve frotamiento las excita en tal modo que se vuelven unas bacantes en la cama, y su lascivia y desenfreno son tan grandes que a duras penas puedo después satisfacerlas”. Inepcio tomó nota del consejo. Escribió en su libreta: “Frotar lóbulo de oreja izquierda. Nota: con índice y pulgar”. Esa misma noche llegó a su casa cuando su esposa se hallaba ya en el lecho. En la penumbra de la habitación se acostó junto a ella y le acarició el lóbulo de la oreja izquierda. (Nota: con índice y pulgar). Dijo la señora: “Nomás que sea rapidito, Libi, porque aquél no tarda ya en llegar”… Un tipo discutía con otro en el bar. Le dijo, retador: “Soy hombre de pocas palabras”. “No importa – manifestó el otro-. Te vendo un diccionario. Ahí vienen muchas”… En la noche de bodas Simpliciano tomó por los hombros a Pirulina, su linda mujercita, y le preguntó, solemne: “¿Soy el primero con quien haces esto?”. Contestó ella: “Antes de responderte necesito que me digas qué vamos a hacer, y cómo, para saber si es la primera vez que lo hago”… Un antropófago le comentó a otro: “Siento hambre”. “Vamos a mi casa -lo invitó el otro-. Tengo ahí un misionero y un pigmeo. ¿A cuál de los dos prefieres?”. “Al misionero -contestó el caníbal-. La botana me quitaría el apetito”… El Lobo Feroz le hizo a Caperucita Roja una petición indecorosa. Caperucita la rechazó con energía. Dijo: “Eso no le gustaría a mi abuelita”. Respondió el Lobo: “A tu abuelita eso le encanta”. En tiempos muy pasados los delincuentes de Inglaterra eran enviados a Australia, especie de colonia penitenciaria. Sucedió recientemente que el equipo inglés de cricket fue a Sidney a competir contra el team australiano. A la llegada al aeropuerto un empleado de migración le preguntó a uno de los jugadores británicos: “¿Tiene usted antecedentes penales?”. “No -respondió él-. ¿Qué todavía se necesitan?”. Un individuo entró en la farmacia y le pidió al encargado un paquete de condones. “Pero los quiero negros” -precisó. “¿Por qué?” -inquirió con extrañeza el farmacéutico. Explicó el tipo: “Mi pobre esposa pasó a mejor vida hace un mes, y le estoy guardando luto”…FIN.