El Mañana

domingo, 22 de septiembre de 2019

Raúl Hernández
Jab en Corto Raúl Hernández

¡Muchas Gracias!

12 enero, 2019

Qué tal amigos, aquí andamos otra vez con la columna Jab en Corto, primero que nada quiero extender mi sincero agradecimiento a todo el equipo del periódico El Mañana, jefes, directivos, editores, reporteros, fotógrafos, etc. A todo el gran grupo en general de profesionales que, conforman esta gran empresa. Gracias, por brindarme la oportunidad de escribir por una década acerca del deporte que más me apasiona: el boxeo.
Mi gusto por el box, empezó desde que era un niño, pues mi abuelo (+) don Óscar Hernández Rubio, me llevaba a las funciones de boxeo en mi tierra natal Durango, el abuelo era fan del ex campeón nacional Primo Ramos, también conocido como “Kid Durango”.
Luego al llegar a Nuevo Laredo, a finales de los años 80s y principios de los 90s alcancé a ir al gimnasio que antes estaba en el subterráneo del edificio de El Palomar, donde entrenaba por el solo hecho de hacer ejercicio y por diversión, allí los instructores eran (+) Valentín Rayo Meza y (+) “Memín” Vega. También pasé por el Gimnasio Municipal entrenando también con Valentín Rayo mejor conocido como “El Pimienta” o “Don Vale” un orgullo para mí el haber sido instruido por una leyenda.
El Gimnasio Casanova también fue parte de mi adolescencia, practicando con don Germán Barrientos y “Tony” Aranda, siempre me agrado entrenar box, solamente como pasatiempo, para sentirme bien físicamente, incluso me da algo de risa, que algunas personas, conocidos o incluso familiares piensan o tienen la idea de que soy boxeador, pero nada de eso, tengo que aclarar que no soy boxeador, me gusta el boxeo que, es muy diferente.
Sobre mi paso por este periódico, algunas de las anécdotas que recuerdo, fue en el año 2003 cuando me acerqué por primera vez a El Mañana para realizar mis prácticas y servicio social, atendiendo la invitación de la licenciada Éricka Makryna Morales, que, en aquel entonces era mi maestra en la universidad, impartiendo la materia de lectura y redacción y a la vez era reportera cubriendo el departamento deportivo.
Iba cada tarde, entusiasmado por conocer el mundo del periodismo y darme cuenta qué es lo que se hace ahí, mi tarea era hacer la labor de corrector y también escribir notas de todo tipo de deportes: beisbol, softbol, futbol, tae kwon do, tenis y a veces hasta golf, así como la toma de fotografías. Para mí de cierta manera escribir es un placer.
De cierta manera, la profesora Makryna me influenció en el hábito por la escritura, no era el mejor de la clase, pero con todos sus regaños, creo que algo le aprendí. En aquellos entonces, en la edición de deportes al frente estaban “el dúo dinámico” Alberto Rodríguez “El Betote” y Jorge Rivera “El George”, quienes con una actitud seria y al mismo tiempo alegre, todas las noches sacaban adelante las ediciones del día a día.
Después de aquella etapa, transcurrió un lapso de tiempo, y por dentro algo me decía que regresara a El Mañana con la inquietud de seguir escribiendo, y continuar ahora como editorialista.
En eso apareció la figura de Daniel Rosas, quien me dio la oportunidad, pues él tuvo la idea de que yo creara esta columna, con simpatía y amabilidad el señor Rosas me pregunto: ¿Qué deportes te gustan?, sin dudarlo, le conteste …“el box”.
Y con una mirada honesta Daniel me respondió: “Ok entonces haz un blog o una columna de boxeo” y enseguida me proporcionó su tarjeta con su correo electrónico, me dispuse a investigar de la historia y de los clásicos del boxeo, y encontré un personaje que reformó las normas del pugilismo el Marqués de Queensberry, un emblemático personaje de la nobleza inglesa, considerado como el precursor que hizo cambiar las reglas del boxeo moderno, formando así al boxeo con un lado un poco más humano. Y sobre ese fondo opiné y detallé un tema que me pareció útil e interesante.
Aproximadamente, 15 días adelante salió publicada la primera edición de Jab en Corto, algo que en verdad me emocionó y sobre todo me motivó a seguir expresándome, pensando que cada columna fuera mejor que la anterior.
Cada jueves se publicaba el artículo, tanto en la edición impresa como en la página web, pero después cambió a los sábados, y casi sin querer pasaron 10 años donde me sentí muy cómodo haciendo compañeros y amigos en El Mañana.
Y así durante todo este tiempo Jab en Corto abarcó diversos temas en todo lo relacionado con el boxeo, llámese boxeo de categoría mundial, internacional, profesional, olímpico-amateur, femenil, infantil, continental, nacional, regional, estatal, local y el boxeo clásico de la “época de oro” que tanto gusta a los fanáticos. Y en ocasiones criticando duro, con la intención de mejorar los aspectos boxísticos.
A partir de la columna de Jab en Corto, se me abrieron las puertas para incursionar en otras facetas del boxeo, tanto en box profesional, como en el amateur, asumiendo cargos honoríficos y desenvolviéndome en distintas áreas.
En estos 10 años de actividad editorial, pasaron bastantes sucesos en la historia del boxeo, pero el curso sigue, nada se detiene, he cumplido mi ciclo dentro del periódico, y me voy muy agradecido con Dios, y por supuesto también agradecido con los lectores que se tomaron el tiempo alguna vez de leerme. Expreso de igual forma mi respeto a toda la familia de El Mañana, quienes me permitieron proyectarme con el poder de la libre expresión…
Que pasen un excelente fin de semana… ¡Y Puro Box!