El Mañana

lunes, 24 de junio de 2019

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Justos por pecadores

9 marzo, 2019

Nació el tercer bebé “afromexicano” en Nuevo Laredo, pero todavía faltan otras cuatro mujeres nativas del Congo en dar a luz, una brasileña y cuatro hondureñas… por ahora, porque siguen llegando más grupos.

Obviamente la mayoría de estas mujeres le habían calculado que para cuando se cumplieran los nueve meses el o la bebé estaría llegando al mundo en los brazos del Tío Sam, pero no contaron con que los trámites de asilo político se alentarían y en lugar de ser estadounidenses de nacimiento, serían mexicanos, tal y como ocurrió en su momento en un par de ocasiones a los cubanos que quedaron también varados en la ciudad.

Al final, estos bebés tendrán una identidad multicultural, pues se trata de que sus orígenes se remontan a África, su nacimiento ocurre en México y su crianza -casi seguramente- se dará en Estados Unidos.

Es curioso cómo se programaron para que coincidieran con un margen muy corto de diferencia estas tres mujeres que acaban de traer al mundo a sus bebés y las otras nueve damas que están a punto de dar a luz.

Bien sabido es que los bebés requieren demasiados recursos y eso es justamente lo que no tienen los migrantes que llegaron a la ciudad a duras penas con lo que traían puesto, ahora en la Casa AMAR hay 310 refugiados, al menos 90 de éstos son menores de edad, en su mayoría niños en edad de kínder que requieren demasiados cuidados e insumos, pues durante esa etapa inicial de sus vidas es indispensable una gran cantidad de pañales, biberones, leche, ropa adecuada para abrigarlos y tantas otras cosas.

Aquí el problema es que son muchos los niños que requieren esas atenciones, en todo esto se dificulta por la cantidad de personas asiladas y que siguen aumentando y la poca ayuda que llega.

Mucha era la ayuda que llegaba a las casas migrantes, lamentablemente un suceso en particular disminuyó considerablemente el ánimo de los donadores eventuales y fue aquella ocasión que presuntamente una migrante de Honduras despreció un plato de frijoles en un video que se viralizó, pues de la noche a la mañana se notó la disminución en los albergues.

A meses de ese suceso, ayer presumiblemente ocurrió de nuevo en el albergue de Piedras Negras, pero desde aquel incidente la ayuda ha estado llegando a cuentagotas y los migrantes en grandes cantidades.

Dicen que sufren justos por pecadores, en este caso, independientemente de que algún segmento de migrantes en verdad desprecie comida o no, pudiera no ser justo que los demás -sean de otras nacionalidades o la misma- sufran las consecuencias, como seres humanos lo mejor que podríamos hacer es solidarizarnos y dar lo que esté en la medida de nuestras posibilidades.