El Mañana

lunes, 17 de junio de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

KabeChon por ChenKai

19 mayo, 2019

Murió este viernes el mago ChenKai, gran prestidigitador, maestro para hacer magia con las manos, pero en Tamaulipas y en esta temporada electoral, no se le extrañará tanto al taumaturgo yucateco, porque tenemos al ilusionista “KabeChon”, uno que tiene bien metidas las extremidades y no precisamente en la chistera o en el baúl de los trucos, sino en las elecciones y para ser más precisos, en las urnas mismas.

Justo a 15 días de las votaciones, a tres domingos del proceso electoral, este milagrero de pacotilla, cada día se esfuerza más por torcer la decisión de todo un pueblo, el de Tamaulipas, masa molesta y sufrida, que no lo quiere a él, ni a su partido, ni a los 22 candidatos a diputados locales por la vía directa (ya de los plurinominales mejor ni hablamos), tal y como nuestra querida gente vomita a los actuales 36 legisladores que ya se van, incluidos los dizque opositores del PRI, que son otros vividores sinvergüenzas.

Este nigromante malo necesita desviar la orden del ciudadano, abortar el deseo ferviente de la gente de Tamaulipas, entonces, requiere de otro cuerpo legislativo -el siguiente- que le sirva los próximos tres años, su segunda mitad de gobernante, la parte gruesa y sustanciosa del mandato, la mitad “pa’l vencedor”, ese periodo de quien ya adquirió la experiencia de robar, de disponer de lo ajeno (metálico y en especie).

Ya cuando se perdió el pudor, el temor o la preocupación al abusar y hacerse de lo que no le pertenece.

Pero para eso requiere de un legislativo que le cubra la salida, que le tape la espalda, para lograr sus aviesos planes y luego marcharse mondo y lirondo, muy campante, con el producto de los mismos, irse con la hebra sin tener que voltear hacia atrás para ver si le siguen.

Un Congreso a modo, tal y como el actual vergonzoso colegiado estatal, para sus torvos fines de saquear el dinero de los tamaulipecos y hacer y deshacer con la tierra y la riqueza de este nuestro sufrido estado, concesionándolo, vendiéndolo, apropiándoselo, o rentándolo para su peculio, a sus sucios socios innombrables.

DESEA CONSUMAR SU CANALLADA

Tamaulipas ya es suyo desde hace dos años y casi ocho meses, pero aún le resta otro tanto y poco más, para terminar de desgraciar a una noble tierra, de arrastrar a la desesperación -incluso a la muerte a algunos, dada su perversa pasividad en tema de seguridad, la cual raya más en complicidad con la gente mala- a poco más de tres y medio millones de habitantes, además de los visitantes, sean viajeros o inversionistas, que se le atraviesen en el camino o en sus oscuros planes.

Un desafortunado pueblo de Tamaulipas, hoy cifra sus esperanzas ¡pero ya, antes de las votaciones! en una FEPADE, que evite el manoseo en esta elección que será clave para el futuro del estado, porque es de vital importancia que se obtenga un Congreso opositor, un poder legislativo mayoritariamente ajeno al poder ejecutivo, pues aquí nunca ha habido separación de poderes, los diputados locales son vasallos del gobernador en turno, como también los son los representantes del poder judicial.

Sí Tamaulipas quiere salir de este terror, dejar de padecer esta ignominia, quitarse la condición de territorio y pueblo apestado, nacional e internacionalmente, entonces necesita, requiere, le urge cambiar el estado actual de las cosas, modificar a quienes estén en el poder legislativo, instalar a un colegiado que en su mayoría sea opositor al partido en el poder ejecutivo.

Un Congreso no que en automático le lleve contras al ejecutivo, sino que lo fiscalice en todo momento, que vigile sus actos, que cuente sus pasos, que advierta de sus decisiones, que siga y persiga el manejo del erario, que es el dinero de todos los tamaulipecos; y que de encontrar anomalías o delitos cometidos por la gente del gobierno, entonces actúe como manda la ley.

Y como en nuestro estado todos sabemos y vemos que se está ante una grosera ratería, que vivimos en constante y creciente abuso del hombre que detenta el poder en la entidad, entonces este 2 de junio, acudiendo cada ciudadano elector a las urnas, tenemos que votar por candidatos a diputados locales que no sean de los aliados del ratero mayor.

Si eres tamaulipeco y no te gusta lo que se ha vivido en dos años y ocho meses, si repruebas que este tipo no haya metido a la cárcel a su antecesor Egidio Torre Cantú por bandido mayor durante seis años, si ves que estos dos malandrines tienen más dinero que el par anterior de priistas rateros como Eugenio Hernández Flores y Tomás Yarrington Ruvalcaba (ambos en prisión, sólo gracias al gobierno de Estados Unidos, nada más), entonces sal a votar y a cambiar el estado de las cosas en tu ciudad, en tu entidad, tus hijos y nietos te lo exigen y no entenderán que sigas tan pasivo, dejándote avasallar.

Feliz domingo.