El Mañana

lunes, 21 de octubre de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Kansas City Southern de México y su ‘muro’ de rieles

16 agosto, 2019

Por siempre se ha afirmado por distintos medios y en distintas épocas que la ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas arrastra más de 30 años de atraso, de mostrar ese marcado estancamiento en el desarrollo urbano; cierto es que actualmente uno de los principales obstáculos que evita que este fenómeno se destrabe, es Kansas City Southern de México y su “muro” de rieles.

Bueno es recordar que cuando se hizo el trazo, el tendido de vías para el paso del tren, se puede entender que efectivamente era el sitio adecuado, idóneo según la población en esos años existente y su distribución geográfica.

Mas sin embargo, está más que claro que se pasó por alto esa obligada visión, ya que conforme pasaran los años, el tiempo, esta necesaria obra, por supuesto que ahogaría, estrangularía por decir así a esta ciudad como actualmente se está viendo, su población en ella viviendo.

Kansas City Suothern Lines, empresa norteamericana mundialmente conocida por su gran capacidad tanto económica como de gran logística en el desarrollo de la industria del ferrocarril en su propio país, es la que actualmente en esta parte noreste de la República Mexicana y través de su filial KCSM tiene la concesión por 50 años.

Lo que le permite no tan sólo explotar esa parte del territorio mexicano en cuestión de traslado de mercancías por tren, sino por igual invertir en infraestructura que permita que el tráfico ferroviario sea mucho más ágil, pero sobre todo seguro para la ciudadanía en general por las ciudades o estados por las que transita.

En el caso preciso de Nuevo Laredo, de esta frontera líder en comercio internacional vía terrestre llámese carretero o ferroviario, y desde que tomó posesión KCSM de dichas instalaciones, redes de las vías del ferrocarril, mínimas han sido las adecuaciones, las modernizaciones a sus instalaciones, sus oficinas, sus centros de operación.

Por lo mismo lucen actualmente deterioradas, dando un aspecto de abandono, como si el tiempo ahí se hubiera detenido, no se destaca su presencia corporativa al no participar en o con ningún tipo de actividad benéfica para con la comunidad, no procura ningún ápice de colaboración para de una buena vez cambiar su presencia, su imagen.

Quizás sea por esa postura de negación, de nula participación comunitaria, que esas vías ferroviarias que han lastimado por décadas a la ciudadanía, a esta frontera, que la han dividido, estrangulado, no sean aún consideradas para ya y de una buena vez cambiar su actual ubicación.

No es por demás agregar que a lo largo de las vías del tren que atraviesan Nuevo Laredo, sus colonias, avenidas y calles, por lo mismo se ven desoladas, no existe el comercio, no existe ese desarrollo urbano, esa plusvalía de terrenos, las casas han quedado muchas de ellas abandonadas ante esa escasa vecindad, rezagadas ante ese nulo crecimiento ciudadano.

Por eso, lastima el ver que ante esa paciencia de ya mover las vías del tren, KCSM muy poco ha hecho por procurar, aunque sea para ofrecer a la ciudadanía una solución parcial o momentánea, la construcción eficiente de pasos a desnivel, puentes apropiados y funcionales.

Por eso, lastima el ver que los que se han hecho por concesión, en coordinación y/o cooperación con distintas autoridades no han sido, ni han logrado el objetivo deseado como es de ofrecer esa seguridad, otorgar esa mínima interrupción del tráfico peatonal y vehicular.

Por eso, lastima el ver que, por esto, muchas personas de todas las edades y por su impotencia de no encontrar esa rápida salida, ese cruce de las vías del tren, en su desesperación se han lanzado, arriesgando su vida, atrayendo en consecuencia infinidad de fatalidades.

Fatalidades que no han sido en muchos de los casos cubiertas por KCSM, al saberse que la ley obliga en la práctica de sus operaciones a indemnizar a terceros ya sea en sus bienes o personas y a través de los seguros contra daños a terceros con los que deben de contar.

Pues aun existiendo ese derecho de vía, el marcar cierta responsabilidad a falta de esa baja velocidad cuando se desplazan por colonias densamente pobladas, a falta de esos señalamientos que prevengan a la gente no atravesarse, a falta de esas plumas reguladoras de tráfico, de semáforos y campanadas que adviertan de la presencia o acercamiento del tren.

Por culpa de las vías del tren, Nuevo Laredo, Tamaulipas sigue aún dividido, para esos sectores que sobreviven a ambos lados ya la vida es más que imposible de sobrellevar, el acumulamiento vehicular a falta de salidas o conexiones alternas cuando el tren obstruye los pocos cruceros por donde transita, es otro gran problema que día a día se vive por esta situación en esta ciudad.

Ambulancias, patrullas policiales, camiones urbanos, de obreros, estudiantiles, peatones, señoras cargando su despensa, o tomando de los brazos a sus familias, comerciantes ambulantes en sus triciclos, personas con capacidades diferentes entre muchos otros actores, todos los días, abrazados por esos calores de temporada, esos fríos penetrantes, sufren de KCSM esa limitación, esa marcada división e impotencia por causa de sus vías.