El Mañana

domingo, 18 de agosto de 2019

Catón
De política y cosas peores Catón

La amnesia es contagiosa

26 mayo, 2019

Dulciflor, compungida, les informó a sus padres que estaba un poquitito embarazada. “¡Dulces Nombres! -exclamó su mamá, que conservaba las jaculatorias aprendidas de labios de la suya- ¿Cómo es eso posible”. Replicó Dulciflor: “No supe lo que hice, mami, pero mi novio piensa que lo hice muy bien”… Mamá Osa dijo: “Alguien entró en la casa y se comió mi sopa”. Dijo el osito: “Alguien entró en la casa y se comió mi sopa”. Y Papá Oso dijo: “Olvídense de la ingada sopa. ¡Alguien entró en la casa y se llevó el estéreo y el televisor!”… El jefe de personal vio la prueba que Babalucas presentó para pedir empleo. Le dijo después de ver su escrito: “Tiene usted dislexia”. Babalucas se preocupó: “¿Huelo mal?”… Los condones vienen en varias presentaciones. Paquetes de uno, para solteros en sábado. Paquetes de siete para recién casados, uno para cada día. Y paquetes de 12 para casados de mayor edad: una para enero, otro para febrero, otro para marzo… La esposa del célebre científico llegó sin anunciarse en el laboratorio y vio a su marido en trance de erotismo con su joven y curvilínea asistente. “¿Qué es esto, Alquimio?” -le gritó en paroxismo de iracundia. “Mujer -contestó él-. Recuerda que te dije que estaba tratando de producir la vida en condiciones de laboratorio”… Doña Jodoncia y su abnegado esposo fueron a una cena. El anfitrión le dijo con asombro a don Martiriano: “¡Qué alta es su señora! Calculo que mide más de 2 metros de estatura”. Replicó mansamente don Martiriano: “Cuando se quita la faja mide 1.60”… Hamponito, el hijo del narco de la esquina, asistió a a la fiesta de cumpleaños de uno de sus amiguitos. El cumpleañero sopló sobre las siete velitas de su pastel y las apagó todas. Los asistentes aplaudieron, pero Hamponito se lanzó sobre el niño y le dio un puñetazo. La mamá del pequeño le preguntó azorada: “¿Por qué le pegaste?”. Respondió Hamponito con ominoso acento: “Por soplón”… Un tipo denunció penalmente a otro por el delito de lesiones. Le dijo al juez que golpeándolo con una pala el acusado lo había dejado sin cara en qué persignarse. El abogado del denunciante adujo ante el juzgador: “Y cuando este individuo atacó a mi cliente él estaba inerme, sin nada con qué defenderse”. Se volvió contra el golpeado y le indicó: “Dígale a su señoría qué tenía usted en las manos cuando el acusado lo atacó. ¿Verdad que no tenía nada?”. “Bueno -acotó el hombre-. Tenía en las manos las pompas de la mujer del acusado, pero ni modo de defenderme con ellas”… En el lecho conyugal don Chinguetas se acercó amorosamente a su esposa doña Macalota. Era evidente que aquel acercamiento tenía intención erótica. Al sentir la proximidad de su marido la señora hizo una extraña declaración que ciertamente sacó de onda a don Chinguetas. Manifestó de buenas a primeras: “La amnesia es contagiosa”. “¿Cómo dijiste?” -se desconcertó el señor. Repitió ella: “Dije que la amnesia es contagiosa”. Don Chinguetas habría esperado que su mujer le dijera lo de costumbre: “Esta noche no. Me duele la cabeza”, pero no aquello de “La amnesia es contagiosa”. Le preguntó: “¿Por qué dices eso?”. Contestó doña Macalota: “A ti se te olvidó que ayer fue mi cumpleaños, y ahora a mí se me acaba de olvidar cómo descruzar las piernas”… La diversidad sexual está cundiendo. Una señora sorprendió a su hijo adolescente poniéndose ropa de mujer: medias, liguero, pantaleta, zapatos de tacón. Reprendió, severa, al muchacho: “¿Cuántas veces te he dicho que no te pongas la ropa de tu papá?”… Aquel tipo pelirrojo era padre ya de 14 hijos. En el barrio lo llamaban “El gran cañón del colorado”. Su esposa dio a luz el hijo número 15, y el prolífico padrillo fue a visitarla en el hospital. Se inclinó sobre ella y le dio un beso en la frente. Exclamó con enojo la señora: “¿Ya vas a empezar otra vez?”… FIN.