El Mañana

martes, 12 de noviembre de 2019

Guadalupe Loaeza
Artículo Guadalupe Loaeza

‘La buena reputación’

18 octubre, 2019

Acabo de salir de ver en París, en el cine Arlequín, la película La Buena Reputación, cuyo título pienso que le queda como anillo al dedo a la versión mexicana de Las Niñas Bien.

A pesar de una lluvia pertinaz y de que se trataba de la última función, la sala estaba semillena en su mayoría por parejas de la tercera edad. “Oui, j’ai aimé, parce que c’etait different…”, escuché decir a una señora, a la salida, mientras su marido le ayudaba a ponerse el impermeable. Me gustó su comentario, no obstante la he visto más de ocho veces, cada vez me ha gustado, precisamente, por ser distinta gracias a la dirección y a la vuelta de tuerca que Alejandra Márquez le dio al guión inspirado en Sofía, mi alter ego, interpretada magistralmente por Ilse Salas.

Más que sus privilegios o su fortuna, lo que más les mortifica a las “niñas bien”, las de antes y las de ahora, a las francesas, inglesas o italianas, es su buena o mala reputación. No importa si se quedan sin dinero, pero jamás sin la reputación heredada por generaciones. Es como si fuera una marca de fabricación.

Una buena reputación se gana a lo largo de los años, pero también se puede perder en minutos; allí están los ejemplos de las familias Salinas de Gortari, Collado, Gil, Lozoya, Duarte y, por supuesto, Peña Nieto.

Volviendo a la película La Buena Reputación, con subtítulos en francés, la cual se proyectará en 100 cines de Francia, hay que decir que ha sido muy bien recibida por la prensa francesa.

En la sección de Cultura del diario Le Figaro, de ayer, Éric Neuhoff, ganador del Gran Premio de Novela de la Academia Francesa, afirma que “Sofía recibe las humillaciones (de sus amigas) con una gracia conmovedora. Con clase… el esnobismo le sirve como armadura. Quejarse no es su estilo. Así no fue educada… Alejandra Márquez sigue con lupa el descenso lento de Sofía a los infiernos. Es un infierno climatizado lleno de buenas maneras… Ilse Salas lleva sobre sus hombros un físico cuya clase lo dice todo. Es un personaje de Fitzgerald perdida en un universo de Thomas Piketty (economista francés de la London School of Economics), una Holly Golightly (el papel de Audrey Hepburn en “Desayuno en Tiffany’s”), obligada a inscribirse al ANPE (organización francesa de desempleados)… Un día, un día a lo mejor su vida se parecerá a una canción de Julio Iglesias. Es todo el mal que le podemos desear a esa morena clara hierática en traje de marca que ve su existencia derrumbarse como un témpano de hielo. Feliz cumpleaños, Sofía”.

Debo decir que el público que vi ayer en el estreno de “La Bonne Réputation”, en la sala de la Rue de Rennes del Barrio Latino, era conocedor del buen cine. De lejos se veía que eran los habitués del Festival Lumière que se lleva a cabo todos los años del 12 al 20 de octubre. De allí que percibiera un ambiente receptivo y muy atento al desarrollo de la trama.

Por mi parte me sentía doblemente orgullosa por mi libro, pero especialmente, por mi país. Qué orgullo ver el éxito de una película mexicana, como el de “Roma”, en un país donde se respira la cultura y el amor por el séptimo arte.

Otra crítica que me llenó de satisfacción fue la de Nathalie Simon, famosa conductora que escribe también para Le Figaro, pero en la sección de Cine, con el título “Lujo, voluptuosidad y decadencia”: “La cineasta y guionista mexicana Alejandra Márquez Avella ama como si fuera una hermana a su bella heroína. Traspuso magistralmente la obra de Las Niñas Bien, apoyándose en una realización sofisticada con una fotografía luminosa para mostrar la caída… Sofía se desarrolla en un entorno de revista de papel glacé, sin mostrar ninguna emoción. La actriz mexicana Ilse Salas, 38 años, con su rostro liso, su mirada trágica y una verdadera profundidad, gracias a su interpretación se establece (con el público) una empatía con Sofía. Superficial como es, asiste al derrumbamiento de un universo confortable y seguro que cree perenne. Advierte, sin embargo, que lo esencial está afuera. Es bello y triste a la vez, como la canción de Julio Iglesias que se escucha en la película: Me olvidé de vivir…”.

Hoy le toca proyectar “La Bonne Réputation” al cine Elysées Lincoln en diferentes horarios. Pienso ir también a la última función, pagar mi boleto por 7.30 euros, pero esta vez sí compraré mis palomitas y mi refresco para disfrutar tranquilamente de mi película preferida.

gloaezatovar@yahoo.com

Artículo Guadalupe Loaeza

BHL