El Mañana

lunes, 19 de agosto de 2019

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La confunden

25 abril, 2019

Ya hace algunos días que ocurrió, pero sigue siendo tan popular en la redes como el día que salió, se trata de un video en el que una ciudadana le dice a Imelda Sanmiguel que si ella era Carmenlilia Canturosas, ya inmersa en un bochornoso momento, no le quedó más que corregirla con un tono penoso.

Tal vez no era la intención, pero el momento se estaba transmitiendo en vivo a través de Facebook y fue grabado antes de que se retirara de la red; por esta razón ese momento comenzó a reproducirse de forma viral en perfiles de todo tipo.

Como si fuera una reacción directa a esta situación -al menos así se interpretó- en redes sociales al día siguiente se percibió un golpeteo a personajes asociados a Morena en Nuevo Laredo.

Al final esto se trata de una muestra de la percepción que hay entre un considerable segmento de la población, quienes tienen mayor familiaridad con los Canturosas.

Más de 2 mil 300 migrantes -y contando- estancados en Nuevo Laredo es una cantidad enorme, sobre todo si hablamos de que una gran parte de ellos ante la necesidad salen a las calles a pedir dinero, cualquier neolaredense que haya estado en la ciudad en los últimos meses podrá constatar no sólo esta situación sino las proporciones que ha adquirido la problemática.

La percepción de los migrantes es mixta, además de que no es conveniente generalizar, pues para empezar son provenientes de países muy variados, pues hablar de centroamericanos y africanos es referirse a más de una docena de países, en el caso de el último segmento implica también varios idiomas.

Regresando a como los percibe la gente, los perfiles son realmente variados, dependiendo en primera instancia de los países de donde provienen y como parte de esto, sus costumbres.

Los perfiles de algunos países centroamericanos ya era ampliamente conocido en la ciudad luego de décadas de ser sede de un interminable fenómeno migratorio, pero los africanos han llamado mucho la atención recientemente, primero porque nunca habían llegado en tales cantidades específicamente a esta ciudad y segundo porque se han visto mucho en los cruceros populares de la ciudad, regularmente sosteniendo un cartón con algún mensaje que dice “Ayuda, Migrante”.

Sobre los africanos algunos perciben que están más de turistas que de migrantes, al señalar verlos bien vestidos, con celulares modernos y otros signos que no concuerdan con la imagen de desolación que esperan; pero ahí es donde también se divide a los migrantes africanos, pues estos últimos que se les ve con una vida cómoda, regularmente tienen ya familiares en los Estados Unidos que les envían ropa, teléfonos móviles y dinero mientras esperan se les resuelva su solicitud de asilo, mientras que otros llegan a duras penas con lo que traen puesto luego de una larga travesía de 2 o 3 meses por varios países y pasando hambre, frío, calor y hasta violencia en su trayecto; estos últimos son quienes requieren más de la ayuda de los buenos samaritanos.