El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

Los Redactores
Río Revuelto Los Redactores

La culpa de todo

25 julio, 2019

Esta semana en un evento de lucha libre se les dio espacio a un par de jóvenes boxeadores locales y su entrenador para que solicitaran ayuda económica a los asistentes para poder costear el traslado y estancia en un torneo al interior del país en el que representarán a Tamaulipas al enfrentarse a los principales exponentes en su categoría de todo México.

Ni el Municipio o el Estado los apoyó y se han sentido en la necesidad de pedir apoyo a la comunidad, que efectivamente ha accedido en la medida de sus posibilidades.

Recientemente han ocurrido algunos percances fatales, dos de ellos casi de manera simultánea en el MEX II la tarde del martes, ante esta situación el gobierno municipal tuvo a bien pintar unas líneas en la antigua Carretera Nacional, lo que a la mayoría resultó absolutamente absurdo.

No se trata de topes o los llamados “vibradores” viales que hacen a los conductores reducir su velocidad, sino de líneas blancas pintadas.

Comapa ha agarrado una rachita de querer culpar al ciudadano de todos los problemas y es que si bien efectivamente hay gente muy sucia que vierte basura y otros desechos en el desagüe, aquí el problema es que -al menos en el caso de taponamientos- es una responsabilidad compartida, mientras que en lo que respecta a la baja presión y falta de agua todos los dedos apuntan a Comapa.

El problema es que Comapa parece querer “achacarlo” todo a la gente, si hay baja presión, dicen que la gente desperdicia el agua, cuando hay brotes de aguas negras, aseguran que es la basura que tira la gente que obstruye los conductos, no importa la falla, para Comapa es culpa de la gente.

En todo esto hay que recordar que ha sido Comapa quien no le ha invertido en tiempo y forma a renovar tuberías cuando exceden su vida útil o dar mantenimiento al equipo que así lo requiere; en el caso de esto último no significa que no den mantenimientos, pero todo indica que no ha sido el suficiente, pues parte de su infraestructura ha colapsado por falta de eso.

Históricamente las Comapas han sido la caja de las galletas de los municipios y ahora del Estado, pues la costumbre es desviar fondos de obras como “rehabilitación de colectores”, mantenimientos y otras cosas que no se ven y no son sencillas de comprobar, pues están bajo tierra, así que si se puso un tubo de plástico o de concreto, tiene que escarbar para checar.

Se fue la luz en la caja de las galletas (la Fiscal) y se hizo un caos, pues por lo regular quien va, tiene que hacer arreglos especiales para ausentarse de su trabajo y en ocasiones dedicarlo sólo a ese fin.