El Mañana

miércoles, 26 de junio de 2019

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La Fuerza Aérea de los profes

21 abril, 2019

Como en cada campaña, el gobierno estatal y municipal condiciona “a escondidas” los programas sociales como las despensas, diciéndole a los beneficiarios que ya que andan por ahí recogiendo la ayuda, que de una vez se lleven una lona y que la pongan en sus casas, además de votar por ellos, esto por más vueltas que le den es coacción del voto.

Esta práctica es toda una tradición y no deja de ser carente de toda ética y moralidad.

Estamos de acuerdo en que los programas sociales no deben suspenderse, pero lo que efectivamente se inclina más a un ilícito es inscribir indiscriminadamente en el padrón a más personas -necesiten o no la ayuda- para disfrazar como despensa gubernamental lo que a todas luces es propaganda política, pues siempre en la entrega de estos apoyos va implícito el mensaje de votar por el partido en el gobierno estatal y municipal.

Creemos que el ciudadano puede y debe recibir esta despensa, siempre y cuando comprenda que no tienen ninguna obligación ni compromiso de votar por ningún otro partido que no sea el que más los haya convencido por sus propuestas y candidatos.

Con esto de la transparencia en los sueldos de los funcionarios, los maestros en Nuevo Laredo y el resto de Tamaulipas traen un revuelo luego de que se exhibiera a los profes que tienen varias plazas y que seguro no las atendían, es decir todos los aviadores de la Fuerza Aérea de los maestros.

Un claro ejemplo que desde arriba se promueven estas prácticas es el propio Aurelio Uvalle, quien ostenta al menos cinco plazas -de las cuales nos reservamos las cantidades por cuestiones de seguridad, aunque al final esta información está disponible al público en general en internet-.

En el caso de Uvalle es evidente que no ejerce ninguna de esas cinco plazas, que son adicionales a su cargo como jefe del Crede, es decir que ese quinteto de ocupaciones incluyen uno como director de escuela primaria y cuatro como “investigador” educativo, esto mientras que cada año egresan decenas de educadores que desearían al menos una de esas plazas y cumplir con ella a cabalidad.

Esto es injusto para muchos maestros que se dedican en cuerpo y alma a cumplir su horario o en su defecto que buscan un oportunidad en la docencia.

Muchos otros ejemplos existen de esta problemática, conformando una Gran Fuerza Aérea de profes aviadores que por beneficios sindicales, compadrazgos y otras situaciones, obtuvieron una plaza adicional por la que sólo cobran sin desquitar el sueldo.