El Mañana

martes, 12 de noviembre de 2019

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

La irresponsabilidad de politizar el tema

20 octubre, 2019

Los lamentables hechos ocurridos el miércoles próximo pasado en Culiacán Sinaloa son, como ya ha sido reconocido por el propio Gobierno en turno, reducto de errores cometidos hacia el interior del propio Gabinete de Seguridad. Ha quedado más que claro, que nadie está evadiendo su responsabilidad en el fallido operativo realizado para la captura, con fines de extradición de un delincuente, cuya estrategia, evidentemente, no fue la correcta, y por lo que se tendrá que, inevitablemente, tomar las medidas correctivas pertinentes.

Pero también es cierto que, sin que esto pretenda ser ninguna justificación, ni mucho menos, se tomaron decisiones acertadas por parte de este mismo cuerpo de autoridades del más alto rango, en plena autonomía y, lo más importante, de manera consensuada entre sí, para evitar un mal mayor, o si lo queremos ver del lado positivo, para que prevaleciera un bien superior. La vida de las personas.

Esto, además de avalado por el propio Presidente de la República, lo respaldan especialistas de la materia, cuya opinión al respecto fortalece la idea de que, la decisión de soltar al detenido para evitar el inútil derramamiento de sangre, fue al final la decisión correcta.

Para emitir un juicio lo más objetivo posible sobre lo ocurrido en Culiacán, si esto es acaso posible, habremos de contextualizar los lamentables hechos de violencia que se han presentado esta misma semana que termina, no sólo en Sinaloa, sino también en Michoacán y Guerrero, en donde han perdido la vida decenas de civiles y militares. Y lo que queda más que claro es la manera en que se está abordando el problema de la inseguridad y el crimen organizado en nuestro país, dejando atrás, esta sí, ya probada estrategia fallida de enfrentar la violencia con más violencia.

Para algunos los eventos padecidos esta semana son una claudicación del Estado ante los delincuentes, ya que para ellos hubiera sido más digna la masacre de cientos de personas, aunque al final tampoco se lograra el objetivo de mantener en custodia al detenido. Para ellos la decisión de soltar a un delincuente para salvaguardad la integridad de una mayoría fue un acto de cobardía per se, sin tomar en cuenta, estos mismos críticos sistémicos, que la responsabilidad del Gobierno es cuidar la vida de las personas antes de tomar decisiones envalentonadas, cuya experiencia nos ha indicado, que al final todos salimos perdiendo.

Estamos ante una situación dramática cuyo precedente es precisamente la claudicación del Estado Mexicano ante los intereses previamente establecidos por décadas de corrupción e impunidad. Esto, no podemos dejarlo a un lado, y olvidarlo de la noche a la mañana. Hemos heredado un país en llamas, ahí están los cientos de miles de muertos, y desaparecidos de la guerra, esta sí, fallida, contra el narcotráfico emprendida sin pies ni cabeza. Ahí está el sometimiento de los malos gobiernos hacia los intereses extranjeros. Sin embargo, solo unidos podremos pacificar al país, atacando las causas y creando oportunidades, cerrando filas en torno al bien, y dejando atrás la politización del tema.

ADENDUM

Que no os engañen, el Estado mexicano es fallido desde hace más de treinta años que fue cuando se rindió ante el poder económico. Esa fue la verdadera claudicación. Ahora que empezamos a emanciparnos de éste, comienza la guerra sucia. ¡Qué novedad!