El Mañana

jueves, 05 de diciembre de 2019

Adolfo Mondragón
Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

La J.F.M.M.

26 octubre, 2019

La Junta Federal de Mejoras Materiales era la instancia
federal encargada de administrar los recursos federales, provenientes de la
Aduana. Tenía un presidente nombrado directamente desde México, pertenecía a la
Secretaría del Patrimonio Nacional y era la encargada de realizar las obras
necesarias en la ciudad, como escuelas, pavimentación, ampliación de la red de
agua y drenaje, etcétera. La escuela Carlos A. Carrillo es una de estas obras,
igual la Ignacio Manuel Altamirano. Recuerdo que de niño visitaba a mi papá en
el segundo piso del Palacio Federal, luego se cambiarían las oficinas a las
garitas Benito Juárez.

Cuando llega como presidente de la Junta el licenciado
Agustín Arriaga Rivera, que según dicen era el delfín del Presidente de la
República, emprendió una gran cantidad de obras que transformaron la fisonomía
del pueblo en forma total. Para empezar amplió y modernizó la planta de aguas,
convirtiéndola en la más moderna de América Latina, ahí mismo y sobre la sala
de filtros, construyó las modernas oficinas que albergarían hasta el final a
las oficinas de la J.F.M.M. En ellas tuve el gusto de trabajar como ayudante de
ingeniero (cadenero) durante cinco años, dos de la secundaria y los tres de la
Normal, llegué de 13 años y salí de 18, como flamante maestro.

Durante ese tiempo puede vivir y constatar la dinámica de
trabajo que se realizaba, en esa época se construyó lo que iba a ser el
Tecnológico, de hecho, ahí inició labores con la preparatoria; el proyecto
quedó trunco cuando Luis Echeverría decide construir el actual en lo que fueron
los terrenos de aeropuerto. Las instalaciones del Tec muy modernas y con unas
aulas en forma de auditorio, las tres bibliotecas eran un alarde de diseño e
ingeniería, los talleres y laboratorios también respondían a los cánones
arquitectónicos del momento.

Todas estas instalaciones pasaron a la Secundaria Técnica,
la Secundaria 2 (provisionalmente y hasta la fecha), incluso la Normal
permaneció ahí durante muchos años, la Secundaria Nocturna usaba las mismas
aulas de la Normal, luego se incorporaría la naciente Preparatoria Nocturna (las
tres escuelas las dirigía el profesor Benito López Ramos, por eso estaban
juntas), la cual permaneció hasta que Cantú Rosas le construyó su edificio en 5
de Mayo y Reynosa, el edificio ahí sigue y ha funcionado de muchas cosas,
incluso albergó a la Preparatoria Municipal José Vasconcelos, mientras Canturosas
hijo, construía el magno edificio que la alberga, hasta la fecha.

Los terrenos que actualmente ocupa la Feria y Exposición
Fronteriza, estaban destinados a la expansión del Tecnológico en su momento, al
quedar trunco el proyecto, se le endosó al comité de la Feria; la situación
legal final, nunca se ha aclarado. Paralelo a la construcción del Tecnológico,
se erigía el edificio del I.N.J.M. (Instituto Nacional de la Juventud Mexicana)
que consiguiera Francisco Arriaga Campos y luego lo dejaron fuera, mandando al
señor Mora como primer delegado. Dicho edificio tenía la misma arquitectura del
Tec. Sus acabados eran de primera y fue dotado de un moderno mobiliario
diseñado ex profeso e incorporado al diseño, incluso la biblioteca con su
estantería.

En esa época la Junta Federal realizaba simultáneamente
varias obras de gran envergadura; sin embargo, en el Departamento Técnico, que
era el encargado del diseño y supervisión de las obras, trabajaba con muy poco
personal, en relación a la magnitud de las construcciones, el ingeniero Jesús
Ávalos Quiroz, jefe del departamento, cuatro ingenieros, dos arquitectos, tres
secretarias, dos administrativos, un encargado del archivo de planos, cuatro
cadeneros, dos choferes, y párale de contar. Sin embargo, la supervisión de
obra era muy estricta y rigurosa, tenían que apegarse rigurosamente a las
especificaciones firmadas. Por esa razón todas esas obras persisten hasta a la
fecha en excelentes condiciones.

Sí, ya sé que en otras ocasiones ya les he platicado estas
cosas, lo que pasa es que en esas oficinas pasé los mejores años de mi adolescencia,
ahí crecí y me acabé de criar, abrevé de todos, se me quedaron muy marcados,
tanto los compañeros de trabajo como los aprendizajes que tuve la oportunidad
de adquirir. Para Nuevo Laredo, fue la época de oro de su desarrollo,
crecimiento y embellecimiento, se hicieron las grandes avenidas como la Reforma
y la México, los monumentos a Carranza y Benito Juárez, escuelas como la
Coronela Ma. de Jesús de la Rosa, la Carmen U. de Rendón, la Antonio Moreno
(estas tres se construyeron simultáneamente), la Ignacio M. Altamirano, poco
antes, la Miguel. F. Martínez, en fin, las grandes obras que transformaron al
pueblo fueron realizadas por la J.F.M.M.

Gracias amable lector por
la gentileza de su atención, le deseo un magnífico y fresco fin de semana en el
calor de la familia.

Cosas de mi pueblo y del otro lado Adolfo Mondragón

Obligado: Evo