El Mañana

martes, 28 de enero de 2020

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La maniobra Heimlich

4 diciembre, 2019

Ayer un adulto se disponía a desayunar huevos con salsa y
frijoles, pero este fue su último bocado, falleció atragantado.

Un desayuno parece algo tan inofensivo y por lo tanto
considerar el alimento como un riesgo inmediato para la salud es para muchos un
tanto descabellado, pero ayer vimos cómo es importante que los restaurantes
estén capacitados en primeros auxilios básicos como la maniobra Heimlich.

Aunque “el hubiera no existe” es importante aprender de este
incidente y replicar tanto como sea posible los conocimientos más básicos para
salvar vidas en contingencias comunes, pues definitivamente habría hecho la
diferencia para don José, de 55 años.

Quienes han visto el programa televisivo “Mil maneras de
morir”, tienen muy presente la fragilidad de la vida y cuerpo humano.

El acoso es un tema que ha acaparado la atención del público
internacional en las últimas semanas, en parte derivado de la visibilidad que
han generado las protestas que se han replicado en varios países.

Más allá de lo antropológico, cultural y otros antecedentes,
hablar del tema implica entender que sigue ocurriendo en Nuevo Laredo, de
acuerdo con testimonios de quienes han padecido acoso, esto ha tenido lugar en
centros de trabajo, en las calles y otros escenarios con mucha frecuencia, pero
sin que se denuncien la mayoría de las incidencias.

Desde miedo, vergüenza y otros motivos que desalientan a que
se denuncie, lo cual es muy entendible, pero ha influido en que existan muchas
incidencias sin que se pueda castigar, además de que en ocasiones cuando toman
la valentía de acudir ante las autoridades y hacer el señalamiento, no se
persigue por alguna forma de corrupción que en ocasiones implica proteger al
victimario y no a la víctima.

A nivel nacional llamó la atención el caso de Abril, quien
sí realizó su denuncia en tiempo y forma, pero la ley favoreció a su marido
violento, quien gozando de libertad para emprender una vendetta que terminó con
la vida de una mujer que sólo buscaba lo justo, estar a salvo de la violencia
de su marido.

Es triste que tengan que ocurrir casos de esa índole, con
una mártir para que algunos más terminen de comprender la magnitud del
problema.

Sobre este movimiento algunos consideran preciso apuntar que
no se trata de mujeres contra hombres sino de buenos contra malos, que se trata
de educar a todas las generaciones, especialmente a las nuevas para que desde
un principio tengan el “chip” de la equidad de género y de la no violencia.