El Mañana

viernes, 28 de febrero de 2020

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

La no culpabilidad de García Luna

5 enero, 2020

Muchos nuevos acontecimientos se han desarrollado desde que
se privara de la libertad al “súper-secretario” y brazo derecho del ex
presidente panista Felipe Calderón, Genaro García Luna, el pasado 4 de
diciembre, en un suburbio de la ciudad de Dallas, Texas, en el vecino país del
norte.

Habremos de recordar que desde que esta noticia se dio a
conocer, todos los que lo rodeaban directa e indirectamente, no sólo se han
apartado y desentendido de cualquier vínculo personal o profesional, sino que
hasta su jefe inmediato y el único de quien recibía órdenes directas -o sea el
mismísimo Calderón-, tajante y públicamente negó estar enterado de todo lo que
se le acusa.

Ya habíamos comentado en pasadas entregas lo inverosímil que
esto resulta, dada la cercanía y predilección que tenía el ex presidente con su
designado encargado de la seguridad pública del país entero, pero aun si esto
fuese verosímil, estaría, peor aún, en un serio problema por omisión, causal
directamente proporcional e intrínsecamente relacionado con los delitos que hoy
se le imputan a García Luna.

Y como todo, cuando ya se tiene al chivo expiatorio
encerrado, empiezan a relucir un sinfín de sucesos, muchos de ellos de carácter
insólito, otros, hechos probados cuya publicidad hoy, gozaba ya desde hace
tiempo el carácter de secreto a voces, surge la confesión de otro controvertido
ex panista, Manuel Espino, quien asegura haber acudido a una reunión de
presidentes de Centro y Sudamérica en la que estuvo presente Vicente Fox, en
donde se le exigió a Calderón que despidiera a García Luna por su
involucramiento con el Cártel de Sinaloa.

También nos enteramos la semana pasada, en voz del propio
titular de la Unidad de Inteligencia Financiera de la actual administración,
Santiago Nieto, que en adición a la serie de implicaciones de complicidad que
García Luna tenía con el crimen organizado, a su vez se benefició directamente
de una serie de triangulaciones realizadas por los gobiernos de Peña Nieto y
Miguel Ángel Mancera.

Un total de 11 cuentas fueron congeladas a García Luna en
relación con transferencias irregulares a paraísos fiscales por un monto de 711
mil 778 millones 165 de pesos, que entre los años 2013 y 2016 salieron de la Tesorería
de la Federación, cuyo titular era Luis Videgaray, y fueron a parar a la
empresa NUNVAC INCZ, constituida en Panamá en 2011 por la familia del ahora
acusado.

Pues como estamos enterados desde el inicio de este fin de
semana, el “súper-policía” de los sexenios panistas, de Fox y Calderón, se
declaró “no culpable” en la audiencia en donde se le informó -contrario a lo
que se pensaba, sería el juez quien llevó el caso de El Chapo-, designando la
Corte de último momento a Peggy Kuo, del Distrito Este de Brooklyn, los cargos
por los que será procesado.

Ahora sólo falta esperar a que transcurra el esperado juicio
para saber si esta decisión de Genaro García y sus abogados le resultará al
final mejor estrategia que la de colaborar con la Fiscalía para reducir su
sentencia. O quizá, como lo aseguran los ingenuos, incluido Calderón, sea
absuelto de toda culpabilidad. Y con ello, todos los a él vinculados.

ADENDUM

Posteando una bandera gringa en su cuenta de Twitter, el
presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, Donald J. Trump, anunciaba el
asesinato del poderoso general iraní, Qasem Soleimani, argumentando que esta
acción instruida por él mismo, se habría llevado a cabo para “evitar una
guerra”.

Pues para la sorpresa de ninguno, de quien goce un mínimo sentido de razón, esto será el resultado de lo que supuestamente es el objetivo del magnate ocupante de la Oficina Oval. Muy por el contrario, lo que realmente persigue es lo que él mismo criticara públicamente a sus antecesores, “buscar la guerra, para conseguir la reelección”.

Y ayer amanecimos con la noticia, bien vista solo para él y para los imbéciles que lo siguen, que de acuerdo a los iraníes fundamentalistas, quienes izaron la bandera “roja” en la mezquita de Jamakaran, lo que representa “venganza”, lo que a su vez significa que, mientras el 89 por ciento de los norteamericanos sienten otra vez “terror”, por lo que pueda suceder, Trump ya consiguió el primer paso de su propósito. Depende ahora de los gringos sensatos tumbarlo, o de los republicanos en el senado, ratificarlo.