El Mañana

viernes, 06 de diciembre de 2019

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

La omisión a la advertencia

20 enero, 2019

Después de advertir una y otra vez sobre los riesgos que implicaba participar en la ordeña de los ductos de Pemex, los pobladores de los distintos sitios por donde pasa este medio de transporte del hidrocarburo hicieron caso omiso, continuaron acercándose familias enteras, incluidas señoras y niños a donde se había “picado” la tubería, hasta que sucedió lo que se esperaba. La tragedia ocasionada por la explosión en el Municipio de Tlahuelilpan, en el estado de Hidalgo, lleva un saldo preliminar de 76 personas fallecidas y más de 71 lesionadas con quemaduras de gravedad.

Horas antes del siniestro, la periodista Verónica Monroy realizó una transmisión en vivo desde el lugar de los hechos, en donde, con luz, todavía, de día, logra un par de tomas de video de la fuga clandestina en donde brotaban chorros gigantes a presión de más de 30 metros de altura de gasolina. Alrededor se logra percibir también a cientos de personas con bidones a plena boca salida del líquido, y detrás a una cierta distancia, se percibían elementos de la policía municipal a los que la reportera abordó con cámara en mano para recibir sólo excusas de su inacción en la prevención del delito.

Ya habíamos visto con anterioridad como el crimen organizado realizaba este tipo de ordeña usando a los pobladores de los municipios que se encuentran cerca del paso de los ductos; sabíamos que, inclusive, muchos de los que hacían este tipo de tropelías eran precisamente integrantes del sindicato de Pemex, que les avisaban a la gente cuando y donde se iba a perforar, para que se prepararan para el relleno de los botes y tambos, mismos que posteriormente eran comprados por los mismos miembros del crimen, haciendo del huachicoleo, una negocio ilícito bien sincronizado.

Hemos sido informados como sociedad de todos los eventos que han transcurrido en el combate del gobierno federal a este grave flagelo que era ya visto y aceptado por muchos como algo normal, inclusive, como ha sido reiterado en varias ocasiones por el propio presidente Andrés Manuel López Obrador, que es prácticamente imposible que esto estuviese sucediendo sin que las anteriores administraciones tuvieran conocimiento. De hecho, ya vimos cómo se ha inculpado a personal del más alto rango del Ejército que se presume estaba coludido en el tema.

También hemos sido testigos de cómo, quienes se han visto afectados en sus ilícitos intereses, han tratado de sabotear el esfuerzo que ha emprendido el actual Gobierno, y nos referimos no sólo a la perforación de ductos con el solo objetivo de extraer el líquido con fines de lucro como el que tocó ayer (viernes) en Hidalgo, sino que, además existe toda una banda de delincuentes de cuello blanco que está detrás moviendo los hilos y causando caos en la población, fomentando los falsos rumores y haciendo de la noticia falsa un caldo de cultivo sensacionalista que resulta también en sabotaje.

Esperemos que este sea el primer y último incidente en donde se hayan perdido vidas humanas a causa de la negligencia de la gente en el acercamiento a estas tomas clandestinas; pero también se advierte que es necesario que todos jalemos parejo y unidos en contra de estos actos de corrupción que tienen al país de cabeza. Cada quien desde nuestra trinchera hagamos la parte que nos toca; y si usted, estimado lector, estimada lectora, es de los ciudadanos ejemplares que ya ha venido haciendo las cosas bien desde siempre, qué bueno, ahora tenemos un Gobierno que está de nuestro lado. Qué mejor.