El Mañana

viernes, 28 de febrero de 2020

Porfirio Muñoz Ledo
Bitácora republicana Porfirio Muñoz Ledo

La verdadera Tlaxcala

18 enero, 2020

Hace unos días tuve el honor de recibir las llaves de la
Ciudad de Tlaxcala. Agradezco la generosidad de la presidenta municipal y de las regidoras, todas las
cuales son mujeres. Ese amable gesto me hizo repasar y repensar la
significación de ese Estado en la vida de México que, por desinformación y
prejuicios heredados, ha sido objeto de acusaciones infundadas.

Creí necesario hacer frente a esas falacias en un obligado
acto de justicia y estricta comprensión de la vida nacional. Nuestro país debe
a los tlaxcaltecas mucho más de lo que hemos reconocido. Evoqué la memoria de Rodolfo Stavenhagen, padre de los estudios
contemporáneos sobre el México antiguo, y presenté a mi vez siete tesis equivocadas
sobre ese pueblo.

Primera: Los tlaxcaltecas tuvieron una actitud de escasa
significación en los acontecimientos del siglo XVI. Al ingenio de sus
habitantes se debe por ejemplo la invención ancestral de la tortilla, famosa en
el mundo entero y base de la alimentación en Mesoamérica. También constituyen
una de las etnias más antiguas de México, cuyos origines datan del periodo preclásico (2500 a.C
hasta 200 d.C). Sus pobladores, además de la caza y la recolección, practicaban
ya la agricultura y crearon una especie de Ciudad-Estado y una economía de
mercado, asimismo no
dependieron de un líder autoritario sino del primer senado del continente americano.

Segunda: Los tlaxcaltecas fueron traidores por aliarse con
los españoles en contra de los mexicas. Esta es la mayor falsedad que se les ha
imputado. Confundir a los mexicas con lo que en la edad moderna ha sido México
constituye una calumnia. Las relaciones entre mexicas y tlaxcaltecas fueron
beligerantes desde su salida de Aztlán Chicomóztoc. Esta animadversión se
exacerbó cuando los primeros cercaron a los segundos y los convirtieron en
pueblo tributario.

La llegada Cortés fue una oportunidad inesperada para
liberarse del yugo azteca. La respuesta inicial encabezada por Xicoténcatl fue
de resistencia y combate que provocaron cruentas batallas y masacres. Viéndose
derrotados los cuatro señoríos decidieron finalmente enfrentarse a sus más
antiguos rivales. Lo mismo que hicieron otros pueblos como el Totonaca.

Conocedor de los hechos y habida cuenta de su religiosidad,
Moctezuma Xocoyotzin recibió con beneplácito a quienes creyó heraldos del
Quinto Sol. 

Tercera: En tanto descendientes de los chichimecas, “los
tlaxcaltecas eran un pueblo bárbaro”. Esto fue un embuste ya que descendían
también de los olmecas y llegaron a ser una sociedad más compleja y menos
jerarquizada.

Cuarta: Tlaxcala ha sido marginal y poco relevante en la
historia moderna de México. Esta es una afirmación falsa y vengativa. En
cambio, Contla ha sido considerado “Pueblo precursor de la Revolución
Mexicana”, ya que inició la rebelión contra el gobernador porfirista Próspero Cahuatzin el 27 de
mayo de 1910 y junto con los Serdán comenzaron el 18 de noviembre el
levantamiento cuando supieron que el proyecto había sido descubierto.

Quinta: El pulque, de gran importancia en la economía de los
tlaxcaltecas, ha sido considerado como una bebida primitiva. Estudios
bioquímicos han probado que el pulque no es dañino, sino esencialmente alimenticio por tratarse de un
fermento bacteriano de contenido proteínico. Además, por ser una ofrenda a los
dioses, su consumo estaba restringido.

Sexta: El llamado sarape de Saltillo surgió en el norte de México. La verdad es que
significa otro aporte de los
tlaxcaltecas quienes, por su influencia chichimeca, se aventuraron de manera
pacífica en la colonización del norte del país (Coahuila, Durango, Zacatecas y
San Luis Potosí) transportando su cultura y tradiciones que incluían el
colorido sarape
mexicano.

Séptima: Los tlaxcaltecas son personas cerradas e introvertidas.
Por el contrario, en los siglos posteriores a la llegada de los españoles,
Tlaxcala se convirtió en una diáspora de emigración que propagó la lengua
náhuatl y avances civilizatorios. Jugaron un papel extraordinario en la
colonización del norte del país, incluyendo territorios que hoy forman parte de
los Estados Unidos.

Posiblemente si los contingentes tlaxcaltecas hubieran
llegado más al norte y los españoles buscado la dominación territorial antes
que la conquista del oro, se hubiera evitado la anexión de Texas a la Unión
Americana.