El Mañana

sábado, 20 de julio de 2019

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Las bolsas del IMSS

24 junio, 2019

Cuenta la leyenda que recientemente una persona acudió a una ‘expo’ de ropa y accesorios en Ciudad Madero -al sur de Tamaulipas-, la ropa parecía ser muy económica, así que vio un par de pantalones que le pareció buena oferta y lo compró.
Al llegar a su casa y probarse el pantalón de mezclilla se da cuenta de algo muy peculiar; las bolsas -al interior- estaban echas con sábanas del IMSS, pues se veía el logotipo y obviamente no dudó en darlo a conocer en redes sociales.

Si bien la cultura del reciclaje hoy ha adquirido nuevas proporciones, por salud el material hospitalario está sujeto a regulaciones en su forma de disponer de él, que no los apliquen es otra cosa.
En las redes circuló como algo cómico y peculiar, sin embargo algunos usuarios vieron los otros aspectos; tan sólo falta considerar la vida útil que tienen las sábanas en los hospitales, cuántas personas enfermas han estado sobre ellas, en algunas ocasiones pudieron estar impregnadas de sangre y otras cosas -para no entrar en detalles-, razones suficientes por las que no se les puede dar otro uso a la mayoría de los materiales.
En varias ocasiones -una de ellas muy reciente- se ha evidenciado la mala disposición final de algunos hospitales públicos con respecto al material que utilizan, pues se han publicado fotografías de jeringas, medicamentos caducos y hasta muestras de sangre antiguas -que pueden estar contaminadas-, simplemente tiradas en los alrededores de esos nosocomios, uno de ellos el ISSSTE.

Las redes sociales han estado plagadas esta semana de publicaciones alusivas a la nueva película de Toy Story, más allá de que se pudiera o no recomendar la película, se trata de un fenómeno del que Nuevo Laredo no es ajeno, especialmente la generación de padres ‘treintañeros’ que hoy tienen hijos pequeños con quien ir a ver la cuarta entrega de una saga infantil que vieron iniciar hace 24 años.
Algunos dicen que son más los adultos y adultos jóvenes quienes quieren ir a ver la película, que los niños de hoy.
Independientemente de la razón, cualquiera que sea una buena excusa o motivación para convivir en familia, es de apreciarse y sin duda debe aprovecharse, aunque no debería necesitarse excusas para ello.

Los calendarios escolares en estos tiempos son un ‘desbarajuste’, pues mientras algunos estudiantes hace tiempo que ya salieron de vacaciones, otros están en las últimas.
Para las familias con hijos en diferentes escuelas esto dificulta en ocasiones poder vacacionar.
Aunque en universidades y Educación Media Superior es otro asunto, en caso del nivel básico algunos cuestionan los movimientos actuales en los calendarios, pues algunos tienen periodos más cortos que otros bajo el argumento de que al final todos cumplen las mismas horas, pero organizado de otra manera, algo que es muy cuestionable.
Si hubiera que hacer más eficiente el sistema escolar, podría empezarse por no hacer los consejos técnicos los viernes, generando constantes asuetos, claro que algunos maestros no están dispuestos a sacrificar su sábado u otro horario.