El Mañana

jueves, 05 de diciembre de 2019

Mauricio Belloc
Con el Mazo Dando Mauricio Belloc

Las buenas y las malas

24 junio, 2019

La buena es que el SAT autorizó franquicia de 300 dólares por persona para los fronterizos, pa’ traer harta chiva desde El Gabacho, acaba de empezar y termina esta tarifa regional, el 19 de agosto. O sea que la fiera, nuestros tres engendros y Micky, podemos traer por viajecito, más de 1 mil 500 dólares acumulables en un mismo coche. La mala es que no tenemos ni un clavo para ir a mercar nada, como no sea el mandadito de la semana.

EL MANDADITO

La buena es que ahora podremos trae doble ración de la bolsita de pinto beans (frijolitos de Apizaco), la cajita de Pure Lard (mantequita de puerco), el galón de tapón morado de Hill Country (leche del almacén de las tres letras) el paquetón cilíndrico y pornográfico de carnita molida de la bara, (la de 50 grasa y 50 de quien sabe qué), así como el costalón de retazos de pollo poliomielítico o sospechoso (amarillo o incoloro, transparente), sin faltar la bolsita con menudencias (pescuezos, mollejas, corazoncitos e hígados), un tambo de margarina (la mantequilla es una broma) y sin faltar los panes y los bollos para los perros calientes y las tortas ahoga perros, así como el cartón de 24 chescos genéricos. La mala, es que nos quedaremos con las ganas de hacer uso de la franquicia de los 300.

AHÍ ESTÁ EL BUSINESS

La buena es que la racita local podrá empeñarse para traer electrónicos para sus conocidos (la tía rica que no falta, el compadre que se mueve, la vecinita que sobra decir como obtiene la lanita, el primo que ya le anda corriendo a la FGR, así por el estilo, ese tipo de gente la podrá hacer con la franquicia elevada). La mala es que nos vamos a tener que conformar con traer para nosotros una tele de esas que parecen de bolsillo, o bien, una bocina chirris, marca patito, pero escandalosa, que necesitamos para amenizar nuestras solitarias carnitas asadas en el patio, en los pagos de la quincena, para retacarla de música de El Recodo, Los Recoditos y Los Recoditititos, El Kommander, Julión Alvarez y Espinoza Paz.

LA BUENA Y LA MALA

Las buenas en este pueblo, eran las viejas del Papagayo y el Tamiko, las malas, pues también eran ellas, ya que según nuestras esposas, esas cuscas se quedaban con el sacrosanto dinero de sus hijos (hijos de nuestras esposas, no de las facilonas), se hacían de toda la raya de los maridos. Y que qué bueno que cerraron tales lugares de perdición. ¡Ah que si estaban buenas las condenadas! ¿Malas? Malas nuestras mujeres que nos sacan más dinero y no están como aquellas.

LA EMPUERCADA Y EL JOLGORIO

La buena es que ya se acabaron las pachangas del aniversario del pueblo y ahora viene el ponernos a jalar en verdad y a exigirle a los bandidos del cabildo que hagan lo mismo por el bien del pueblo. La mala, que rápidamente ya se inventarán otra babosada, para seguirle con la guarapeta, la papalina y el despapaye. El chiste es que los hombres andemos bien babosos y las mujeres encuerdadas, preparando sus mejores garras para ir a ver a un estúpido dizque cantante de moda, al que vendrán a trepar frente al monumento a Juárez, o bien, a ir a comerse a la artistilla de lelonovela que van a traer a berrear, porque ahora se supone que ya canta la calienta camas esa.

LA BUENA Y LA MALA

La buena es que Comapa está pidiendo a la ciudadanía que racione el agua, que el residente la utilice inteligentemente. La mala, es que ¿Cuál agua? Si la Comapa es la que está racionándola, dejando cada semana a medio pueblo sin el chorro, al menos por tres días. A la siguiente semanuca, le toca a la otra mitad el pellizcársela gachamente sin el H2O. La buena es que tenemos un río Bravo que no nos acabamos: La mala es que no sale agua por la llave de la casa, ni por la regadera.

MARRANILLA Y MARTINICA

La buena es que anoche jugó México contra Martinica, en una copa molera más, (parece que el torneo ese se juega en el viejo continente, o sea Anáhuac, Lampazos, Candela, Bustamante y Villaldama). La mala, es que con el calorón perro y la excusa del juego, nuestra racita consuetudinariamente marrranillera, se puso un sopapedón de miedo, que por lógica, hoy medio pueblo va amanecer bien “crueles” y no acudirán al jale. Pérdida para el trabajo y un día menos de salario para la familia.

Y LA GOLEADA

Pero ¿Y el gusto y el festejo cervecero por la goleada que les metimos a esos morados, ese quién nos lo quita? Malditos pinacates, de tanto gol en contra, no veían la suya (y ni se la verán porque la tienen bien prieta y atrás). Y por favor no nos digan racistas, racista Dios que fue quien los hizo negros ¿uno qué?