El Mañana de Nuevo Laredo

Álvaro Morales

Sentir Cívico

Álvaro Morales

12 agosto, 2020

Las carpetas de Cabeza de Vaca



En lo oscuro acordaron los términos de una traición a la nación, por dinero, por ambición, por hambre de poder. Presuntamente cinco exsenadores fueron los que se vendieron ante Odebrecht y sucumbieron a la corrupción. Entre ellos, supuestamente, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, entonces Senador, hoy Gobernador de Tamaulipas.

Este martes se asestaron dos golpes certeros a lo que parece ser el inicio de una justicia muy anhelada, muy anunciada, pero que veíamos lejana. Alejandro Gertz Manero, Fiscal General de la República, informó mediante un video que Emilio “L”, vinculado a proceso, había declarado y presentado evidencias, video y lista de 4 testigos.

En sus dichos menciona cómo se repartieron millones de pesos, en algunos casos más de 100 millones, para intereses que convinieran en gran medida a la empresa Odebrecht y al gobierno de entonces, actos todos de corrupción, en los que participaron, además de otras personas, algunos senadores.
Según los dichos de Emilio “L”, los acuerdos a los que llegaron en aquel tiempo incluían pagar campañas electorales y prácticamente asegurar, mediante mucho dinero, candidaturas y triunfos. En el caso de Tamaulipas, aparentemente, Cabeza de Vaca participó en estas negociaciones, recibiendo millones de pesos y apoyo del entonces gobierno federal para encumbrarse en la candidatura y eventualmente la gubernatura. Todo a cambio de votos que permitieran el correcto proceso de ciertas reformas estructurales que impulsaba Peña Nieto y Odebrecht.

Así, una serie de senadores mezquinos con loca ambición desmedida y hambre de dinero y poder, consumaron la traición al pueblo de México. Se llenaron los bolsillos de dinero, aseguraron su futuro ilegalmente, mientras entregaban los recursos del país a grandes empresas como Odebrecht. Así se rieron de los mexicanos y, en el caso de Francisco García, de los tamaulipecos.
Por tanto, informó Gertz Manero, se abre ya una carpeta de investigación en la que se evaluarán las pruebas, en su caso llamarán a declarar a los indiciados y, en si las pruebas lo permiten, judicializarlos. Pronto, si se comprueban los dichos y evidencias, Cabeza de Vaca sentirá en carne propia lo que ha hecho sentir a muchos tamaulipecos, el peso de la ley, sólo que en su caso será de verdad y no con pruebas fabricadas como suele hacerlo el Gobernador.

También, este sábado, se dio a conocer extraoficialmente que el Gobierno de México, mediante la Unidad de Inteligencia Financiera, ha sido informada sobre una presunta investigación que han iniciado en contra del Gobernador de Tamaulipas, Cabeza de Vaca por parte de la Agencia Federal Antidrogas de Estados Unidos, la DEA. De ser cierto, vienen fuertes vientos de cambio para Cabeza, vientos huracanados, de verdad, que revelarán más a detalle la verdadera naturaleza del nefasto personaje.

A estas investigaciones que ya se abrieron, tanto de la FGR como de la DEA, se suman otras como las que ha presentado la Unidad de Inteligencia Financiera, la Secretaría de la Función Pública y denuncias como la interpuesta recientemente por Alejandro Rojas Díaz Durán o las acusaciones por supuestos faltantes de dinero en el rubro de la salud que hiciera el Senador Américo Villarreal.

La justicia tarda, pero llega, más cuando tenemos un pueblo ofendido, enojado, necesitado de esa justicia, cansado de ver a los traidores, tiranos, corruptos como Cabeza de Vaca viviendo en la impunidad, enriqueciéndose sin sentido, destruyendo vidas, adueñándose del miedo, apoderándose de esa misma justicia para doblarla y usarla a su antojo. Los canallas no deben prevalecer impunes.

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