El Mañana

sábado, 07 de diciembre de 2019

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Las infernales calles de Nuevo Laredo

8 junio, 2019

José Ángel Rojas era muy conocido en la escena cultural de Nuevo Laredo, entregó su vida al teatro, que era lo que le apasionaba; ayer dejó este mundo y su ausencia no pasó desapercibida.

Algunos de quienes escribimos este espacio llegamos a coincidir con él en varias ocasiones, podríamos describirlo siempre como alguien de “sangre liviana” y apasionado por el teatro, muy amiguero y platicador, su fallecimiento fue demasiado repentino, se fue joven y así lo recordará la sociedad, como el amable artista y excelente persona que dejó este mundo de manera prematura. Descanse en paz.

El primer día de ausencia de los africanos pasó un tanto desapercibido, pero al tercero la gran mayoría dijo “sí es cierto, ¿y los africanos?”.

Cuando recién llegaron algunos manifestaron su repudio, esto principalmente en redes sociales desde la cómoda y segura trinchera de sus celulares, pues casi nadie les decía en persona, ahora que ya se fue la mayoría, en Facebook la gente les desea buen viaje; ¿ahora los extrañan?

Algunos neolaredenses suelen inclinarse a hacer comparaciones entre los diferentes orígenes de los migrantes que llegan a la ciudad y sus perfiles, entre éstos, ubican a los africanos entre los más tranquilos, pues muchos suelen coincidir en que se mostraban genuinamente agradecidos cuando se les apoyaba.

Ni una sola persona en las calles en las horas infernales de ayer, los pocos que se veían a la intemperie, era evidente que estaban afuera porque era estrictamente necesario y viajaban de sombra en sombra.

Muchos publicaron en redes sociales el “pantallazo” de la temperatura que marcaba la aplicación del clima en sus celulares, seguido de comentarios de asombro o quejas por la intensidad del calor.

El calor era tan intenso que era común observar a los perros sumergirse en charcos, mientras las aves tomaban agua.

Es justamente este el peor momento para los usuarios del transporte público, pues no hay paradas con sombra, además de que la frecuencia de paso hace que la gente deba esperar 40 minutos o más bajo los intensos rayos del sol, derritiéndose.

Tristemente muchas profesiones deben enfrentar su jornada laboral bajo los intensos rayos del sol sin poder resguardarse, como el caso de albañiles y otros oficios.