El Mañana

martes, 18 de junio de 2019

Adolfo Mondragón
Personajes de mi Pueblo y del Otro Lado Adolfo Mondragón

Las mujeres

10 marzo, 2019

Definitivamente las mujeres de ambos Laredos son unos verdaderos personajes, las hay de todo tipo, estilos, tamaños y sabores, las hay para todos los gustos; siempre y cuando las sean valorar. Yo creo que el principal problema con las mujeres es que no las sabemos valorar en todo lo que son realmente. Cierto que cada una tiene sus peculiaridades y características, pero precisamente debemos aceptar que en la diversidad está el gusto y para todo hay gustos. Nuestras mujeres, las de esta región, son especiales, se distinguen porque son entronas, valientes, derechas, claras y sinceras, con ellas siempre sabes a qué atenerte pues no se andan con rodeos.

Los tiempos han cambiado, la sociedad también, las costumbres son diferentes y poco a poco se han superado viejos atavismos que se tenían contra la mujer. Ahora se les da el lugar que les corresponde, si no, se lo toman y ya. Pocas, muy pocas mujeres dejadas quedan ya, esas sumisas agachonas de antaño que aguantaban todo y de todo, son especie en vías de extinción. Casos raros, y qué bueno, porque no eran el mejor ejemplo para los hijos, hombres y mujeres pues ambos aprendían de ese ejemplo, así el hombre se hacía machista, golpeador y la mujer sumisa y dejada.

Es cierto que no todo lo pasado era malo, tenemos el recuerdo de miles de mujeres que supieron responder a la época que les tocaba vivir, las nuestras se distinguían por solidarias y apoyadoras de los hombres, le entraban parejo al trabajo y no se arredraban con nada, de ellas heredaron el valor las mujeres actuales. Lo mismo le entraban al trabajo rudo que a las delicadas labores del hogar, bordaban, tejían, cosían, eran buenísimas en la cocina y hacían un pan delicioso en los antiguos hornos panaderos. Los tiempos modernos ya no exigen el dominio de tantas habilidades, ahora todo se consigue comprado con menos trabajo y bajo precio ¿para qué desgastarse si se puede comprar?

De esta manera, ahora la mujer emplea su tiempo de manera diferente, la mayoría se ha incorporado a la vida productiva, son excelentes trabajadoras, mejores profesionistas y ya abarcan todos los campos, se acabó el tabú para ellas; lo mismo encontramos abogadas, contadoras, ingenieras, doctoras, que las vemos manejando un tráiler, un camión urbano, dirigiendo el tráfico, o como químicas en algún laboratorio. Hay magníficas académicas, insustituibles investigadoras. En fin, ya no hay área en la que no encontremos a una mujer.

Lo grave (para nosotros) es que han resultado, en muchos casos mejores que muchos hombres, de alguna manera sus características propias, las hacen superiores pues son más responsables, aguantan más el cansancio, saben trabajar bajo presión y como no tienen ínfulas de superioridad, son excelentes trabajando en equipo. Si no nos jugamos águilas, en poco tiempo nos van a ir desplazando, entre ellas y los robots, nos van a dejar sin trabajo. Bueno, no tanto, pero sí debemos aceptar que en muchos casos nos han superado.

Cuando una mujer se queda sola por divorcio, abandono o viudez, lucha para seguir la vida y es capaz de sacar adelante a la familia, sin un hombre a su lado. En cambio, un hombre solo no sabe qué hacer, es incapaz de poner la lavadora, no tiene idea de qué hacer en la cocina, se desespera con los hijos, no tiene paz ni sosiego, entonces y sólo entonces reflexiona en la importancia de la mujer, así lo único que acierta a hacer, es buscarse otra mujer para que vuelva a poner orden en el hogar. Conozco algunos padres solteros que sí han sabido enfrentar su situación y fueron capaces de organizarse bien, eso es bueno, porque cuando busquen una mujer no será para que lo atienda, sino para que lo acompañe a caminar juntos por la vida.

La mujer está descubriendo que no tiene límites, está conociendo sus propias capacidades y alcances. Ya no ven en el matrimonio su único camino y destino, incluso ni siquiera en la maternidad para realizarse como mujer. Probaron y les gustó el sabor de la libertad e independencia, disfrutan ser autosuficientes y autónomas, gozan ser las dueñas de sí mismas y no permiten ser usadas por nadie ni para nada. Las verdades nos están poniendo en aprietos; la nueva mujer requiere de hombres nuevos con una mentalidad nueva y fresca, capaces de respetarlas, valorarlas y quererlas como son, sin tratar de moldearlas a su manera.

Nuestras mujeres no tienen límites, sólo el infinito y si las queremos alcanzar tenemos que aprender a volar. Felicidades a todas las mujeres en su día, que fue el viernes y debe de ser siempre. Gracias por la gentileza de su atención, les deseo un espléndido domingo en familia, si tiene mujer cuídela, si no, “pos” búsquese una.