El Mañana de Nuevo Laredo

Álvaro Morales

Sentir Cívico

Álvaro Morales

8 octubre, 2020

Las obras federales que olvidó Rivas



El Gobierno Federal, mediante la SEDATU, destinó más de 2 mil millones de pesos en obras solo a Nuevo Laredo. Esto comprendía obra pública y además un ambicioso programa de mejoramiento de vivienda a través de CONAVI. Dentro de la obra pública se incluían complejos deportivos, de salud, CADIs, pavimentación, educativos, entre otras. Estas se construyeron en colonias como El Progreso, Villas de San Miguel, Constitucional, Toboganes, Villas de la Fe, por decir algunas. Las obras están, casi más de las que se han construido en las dos administraciones de Rivas.

El viernes pasado tuve la oportunidad de ir a visitar un par de estas obras, dos centros deportivos, uno en El Progreso y otro en la Constitucional. Las obras, que fueron entregadas en febrero de este año con sus canchas techadas, oficinas, jardines y acabados, estaban sólo viendo pasar el tiempo, coleccionando maleza, esperando a que el viento llevara ecos que jugaran en sus terrenos. Los portones cerrados con un candado cuya llave sabrá Dios quién tenga, sin veladores. Los árboles puestos por la constructora ya estaban secos, en su lugar nacía hierba, huizaches, que consumían los pequeños jardines que parecen no han sido regados ni cuidados por nadie.

Caminamos en torno de las obras. En El Progreso, el tiempo y el olvido empezaban a dañar la fachada pues una parte pequeña del exterior comenzaba a desprenderse, como si alguien lo hubiera quitado por la fuerza. El viento soplaba por la maleza que ya está tupida por dentro y por fuera. En la Constitucional, solo había una silla sola frente al portón, sin señales de nadie cuidando. Ahí había vidrios bajo las ventanas de la construcción, como si alguien hubiera vandalizado recientemente y tuvieron que poner vidrios nuevos. Por lo demás, en la Constitucional también estaba la obra esperando ser vista, conformándose con los murmullos del viento que pasaba por la maleza que empieza a consumirlo todo.

Alrededor del centro deportivo que abarca la colonia Constitucional y Toboganes, se construyó una obra de pavimentación. Ahí hasta los árboles están marchitos. Pareciera que el Municipio nunca fue a regarlos. Son las obras del Gobierno Federal que Enrique Rivas ha dejado en el olvido.

En efecto, estas obras son construidas por el Gobierno Federal, pero se entregan al Municipio para que este disponga de ellas en su uso y en su cuidado. Ni las ha usado ni las ha cuidado. Sin embargo, a pesar de sendas obras ya entregadas y la inversión que eso representó, el Alcalde exige más presupuesto para obras. ¿Para qué? ¿Para abandonarlas? ¿Para esconderlas porque le avergüenza que el Gobierno Federal haga más y mejores obras que él?

Mientras la presente administración municipal abandona estas obras, exigen que el Gobierno Federal construya una estación de bomberos en el Puente 3. Propuesta, por cierto, impulsada por Sergio Ojeda, tal vez por ignorancia de su parte o por no querer romper su pacto con Rivas o por no confrontarse con su paisano de Reynosa, su ciudad natal, que hoy gobierna Tamaulipas. Parecen no saber que existe un fideicomiso del Puente 3 que precisamente es para gastos como ese, que se requieran para el equipamiento, mejoramiento y construcción del Puente 3. Un fideicomiso, por cierto, que casi llega a los mil millones de pesos y de donde se sacará parte del dinero para construir el nuevo Centro de Convenciones de Enrique Rivas. ¿Dónde queda la congruencia?

Han dejado, por ahora, en total abandono las obras federales que entregó SEDATU. La estafeta fue entregada al Municipio para el cuidado de esas obras. No les han importado, pero tampoco han construido nada igual o mejor que sí sea de relevancia para la ciudad. No les alcanza para más. Pero si piden, exigen más dinero.

Si tan solo el regidor Sergio Ojeda no hubiera servido de comparsa y hubiera pugnado en contra de la construcción del Centro de Convenciones para usar ese dinero en la estación de bomberos y, tal vez, hacer una coinversión para construir las oficinas de la Administración General de Aduanas en Nuevo Laredo, lo cual si hubiera traído un detonante en inversión y sería de mayor beneficio del que centro de convenciones. O por lo menos que dicho regidor que estuvo colgándose de las obras federales para hacerse publicidad, con el mismo ahínco ahora exigiera que el gobierno municipal no abandone las obras. Pero insisto, no les alcanza para más. Sólo espero que las obras federales no pasen mucho tiempo en el olvido.

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