El Mañana

viernes, 27 de marzo de 2020

Los Redactores
Río Revuelto Los Redactores

Las plumas vendidas

25 febrero, 2020

Con el llamado de la OMS a prepararse para una potencial
pandemia del coronavirus se revive un poco del pánico que parecía haberse
calmado con la disminución de los casos nuevos detectados.

Si bien algunos especialistas describen al virus con un
potencial de contagio y muerte muy alto, las medidas tomadas estaban surtiendo
efecto.

Mientras tanto en Nuevo Laredo una cantidad extraordinaria
de personas con algunos síntomas virulentos acudieron a consulta, sólo para
averiguar que -hasta ahora- se ha tratado sólo de algún resfrío común, pero esa
asistencia copiosa habla del tamaño de la preocupación que tiene la gente por
este tema.

Esta “psicosis” ha derivado en una alta demanda de
cubrebocas, lo que nos hace recordar como previo al H1N1 el lavado de manos era
más inclinado sólo a utilizar agua y jabón, pero posterior a esto se implantó
la costumbre de que los restaurantes y otros negocios, tengan un dispensador de
alcohol antibacterial y algunos hasta cargar un bote pequeño de este tipo.

Evidentemente en estas pandemias un segmento comercial muy
particular se beneficia directamente de la contingencia.

La dirección general de Aduanas desde el inicio de la actual
administración federal e incluso desde que AMLO estaba en campaña, se
contemplaba instalarse en Nuevo Laredo y no se ha dado a conocer oficialmente
alguna intención de ubicarla en otro lado.

Entre la rumorología algunos quisieron manejar una versión
de Matamoros como la posible sede alterna, pero esto fue negado por el senador
de Morena, Américo Villareal.

Con frecuencia las fake news e incluso algunas opiniones
editoriales mal intencionadas pretenden confundir con información falsa, pero
con tal de servir a intereses de ciertos políticos, algunas plumas se alquilan
para plasmar lo que se quiera.

Si bien en una opinión editorial, quien la escribe está en
todo su derecho de plantear lo que guste y como guste, pues al final es lo que
opina, los lectores van retirando su credibilidad a quienes realizan una
opinión demasiado favorable de un político.

Aunque no todo lo que hacen los políticos es malo, el mejor
reflejo de esto en las plumas críticas, es cuando no se habla de ellos, pues
por el contrario, quien adula a una figura política, se considera que ya se
vendió.

Estratégicamente es malo, pues los lectores van descartando
a estas plumas por considerarlas que al estar vendidas, no aportan nada, pues
ya de entrada no habrá objetividad en sus letras.

Para los columnistas que se ofertan al mejor postor, al
principio les resulta un buen negocio, pero con el tiempo, cuando los lectores
los descartan por vender sus plumas, eventualmente dejan de ser relevantes y
por ende ya no tiene sentido “anunciarse” con ellos.