El Mañana

viernes, 19 de abril de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

Liga Mexicana de Beisbol irresponsable

25 enero, 2019

En Nuevo Laredo ya no hay afición al beisbol profesional, todo a consecuencia de esas constantes retiradas, cambios de propietarios, de sedes de ese equipo denominado Tecolotes, por eso existe ausencia, falta de gente en los juegos programados; entonces, esa arriesgada aventura de autorizar el viejo y ruinoso Parque La Junta para atraer gente, sería considerado como un acto de parte de la Liga Mexicana de Beisbol irresponsable.

El viejo Parque La Junta construido en las épocas de los años cincuenta y en donde efectivamente se desarrollaron históricos juegos de beisbol profesional, desfilando por su campo numerosos, grandiosos equipos y jugadores, eso ya quedó en el pasado, por lo mismo dejó de ser atractivo, moderno, pero sobre todo seguro.

Hace unos años y según estudios, se determinó derrumbar las gradas laterales, éstas al presentar grietas, así como desprendimientos de material tanto del acabado como de los mismos pilares de soporte, en consecuencia, generando esa disminución de espectadores; con esto, y como bien lo sabe la Liga Mexicana de Beisbol profesional dejó de cumplir con sus estándares de capacidad solicitados.

Recordar que, desde esa ocasión, a esa área superior central y resguardada bajo techo, no se ha hecho público por ningún medio de que le hayan efectuado recientes estudios por igual de resistencia, así obtener de expertos ingenieros o arquitectos cuántos años de uso seguro desde su construcción se estimó al someter al peso, vibraciones, paso constante de parte de los mismos asistentes.

Por supuesto que, para muchos residentes, nacidos en Nuevo Laredo, ese histórico parque de beisbol les atrae demasiada nostalgia, recuerdos; sin embargo, razonable debe ser que, de permitir la entrada de niños, niñas, jóvenes, señoras, señores, personas de la tercera edad incluso de capacidades diferentes en demasía, y de ocurrir una fatalidad sería algo muy lamentable.

Debe quedar claro que la idea de instalar gradas “armables” alrededor del estadio no es nada recomendable, ya que éstas y por el propio peso que cargarán y ante la emoción de la misma gente, con facilidad que éstas cederán, idea precipitada que, de tomarse a la ligera, sería para todos los involucrados algo demasiado arriesgado por igual lamentable.

Causa extrañeza que actualmente en Nuevo Laredo se esté promocionando, indicando que el Parque La Junta será sede de numerosos juegos programados por la misma Liga Mexicana de Beisbol profesional, cuando es sabido que, en otros estados, ciudades, éstos han sido muy estrictos con las instalaciones, al hacerse respetar para lo mismo aplicando y al máximo sus reglamentos.

Entonces es ahí en donde se pondría en duda la capacidad de dicha liga, su seriedad, al exigir en otras partes sí que se derrumben estadios para modernizarlos, o no autorizarlos al no contar con las medidas de capacidad y seguridad establecidas, pero con La Junta, contrariamente de ellos como máxima autoridad mexicana beisbolera su inmediato visto bueno, su sello de permitido, la firma de autorizado. Tanto los residentes como los neolaredenses saben y perfectamente que el nuevo estadio de beisbol ubicado al poniente de la ciudad está más que adecuado para este tipo de juegos, moderno, funcional y atractivo.

Tanto los residentes como los neolaredenses saben y perfectamente que el nuevo estadio de beisbol ubicado al poniente de la ciudad está más que abandonado, descuidado por esa falta de atención de las propias autoridades en turno. Tanto los residentes como los neolaredenses saben y perfectamente que al nuevo estadio de beisbol ubicado al poniente de la ciudad no se le ha brindado esa comodidad en vialidades, esa accesibilidad segura, esa iluminación, constante delimitación de acotamientos, rayas y demás indicadores de seguridad.

Por eso mismo no es nada atractivo, ni de día ni de noche, por eso mismo nadie quiere acudir a los juegos programados, por eso mismo esa lamentable ausencia de aficionados o gente que busca en el juego de beisbol un momento de sano esparcimiento, de entretenimiento familiar.

Qué falta entonces para mejorarlo, acaso no pueden ya sacar el tráfico pesado y enviarlo al segundo anillo periférico para así hacer más seguro el acceso y salida a dicho estadio, pues seguro es que si le proporcionan al público en general esas garantías de seguridad vial, de comodidad en su trayecto, por supuesto que no importará qué tan retirado o lejos jueguen los Tecolotes de Nuevo Laredo.

Ojalá que las autoridades de la Liga Mexicana de Beisbol profesional retomen este caso, ojalá que las propias autoridades municipales en turno no se precipiten para darle gusto a unos cuantos, ojalá que los propietarios de los Tecolotes no permitan que otros por ellos se equivoquen, ojalá que todos jueguen bien y mantengan esa responsable coordinación, ese mutuo respeto.

El considerar por igual, cuidar y apreciar a su principal socio como es el público, trabajar juntos, en armonía tal y como lo hicieron aquellos grandes empresarios de antaño para hacerse de grandes jugadores, de un buen equipo, de una gran afición; así con y por todo esto lograr por qué no y nuevamente ese “juego perfecto”.