El Mañana

domingo, 21 de abril de 2019

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

Lo inmoral de querer legalizar la corrupción

17 febrero, 2019

Esta semana que termina estuvo sin duda muy ajetreada para el gobierno, como todas han sido desde que inició su gestión. Pero mediáticamente hablando, esta en particular tuvo un inmenso peso debido a los grandes temas de corrupción que, por fin, están saliendo a la luz tras un oscuro letargo, que hoy nos enteramos, había sido propiciado por los órganos “autónomos” desconcentrados del gobierno quienes defendían a su vez sus propios intereses corruptos, garantizando así el ciclo perverso de la impunidad.

Dos de los muchos casos emblemáticos de corrupción de los previos sexenios, que no por coincidencia se centran en el sector energético, han sido destrabados y descubiertos por el gobierno de la cuarta transformación. Obedrecht por un lado, y la estrangulación de la CFE que hacen los propios ex funcionarios del Estado en contubernio con empresas privadas nacionales y extranjeras dedicadas a la generación, suministro y venta de energía eléctrica, quienes aprovechan a su favor información privilegiada en contra de la propia paraestatal.

Ya habíamos levantado la voz en innumerables ocasiones cuando en otros países de Centro y Sudamérica veíamos con asombro la enorme cantidad de funcionarios públicos implicados en uno de los más escandalosos casos de corrupción que jamás se haya conocido. Esta sofisticada red de corrupción internacional que dejó una estela de presidentes encarcelados que se comprobaba habían sido sobornados para obtener jugosos contratos, mientras en México, a pesar de las múltiples acusaciones y pruebas contundentes de participación al más alto nivel, no pasaba nada.

Hoy nos enteramos por la Fiscalía General de la República que se firmó por el gobierno anterior un convenio en el que se comprometía a no promover ninguna acción penal en contra de los dueños y empresarios implicados en el caso Lavallato, a cambio de recibir información detallada que involucrara a miembros del servicio público de nuestro país. También descubrimos que a raíz de lo que se obtuvo fruto del acuerdo entre la PGR y la Fiscalía de Brasil, se citó a declarar al director de Pemex en la pasada administración, Emilio Lozoya Austin, como mero trámite sin que pasara a mayor consecuencia.

Por otro lado, los nombres de ex funcionarios mexicanos salieron a relucir cuando en boca del actual director de la CFE, Manuel Barttlet Díaz, explicara en conferencia de prensa que, estos personajes habían sido contratados, quizá legalmente, pero insistiendo en lo inmoral e indebido del asunto, por la valiosísima información que podían aportar para sacar ventaja económica privada para sus empresas, que habían obtenido gracias al servicio prestado en el sector público. Inmediatamente salieron a defenderse tanto las empresas como los aludidos, justificando sus actos en que habían intencionalmente incurrido, sin importarles que traicionaban a la nación.

Lo que se deriva de lo balconeado por el gobierno de AMLO a las anteriores administraciones es simple y sencillamente poner en evidencia los verdaderos intereses de esta clase política de doble moral de la que nos hemos deshecho, la cual interponía en todo momento sus intereses personales ante el interés público al que supuestamente estaban representando.

Queda claro ahora, que la camarilla de tecnócratas que durante más de treinta años mal gobernó a nuestro país, siempre y en todo momento vio su paso por el gobierno como la gran oportunidad de hacer negocio personal y enriquecerse, algo que lamentablemente algunos pillos todavía defienden queriendo legalizar la corrupción.

ADENDUMEjemplo de esta clase política la encontramos gobernando nuestro Estado, misma que se aferra al modus operandi de las administraciones anteriores que por más de 70 años secuestraron el desarrollo económico, político y social de Tamaulipas. No se deje engañar estimado lector, estimada lectora, el cambio “hacia adelante” del que pregona el partido gobernante en nuestra golpeada entidad, no es más que la misma pinche transa de la que estamos ya cansados. Vamos por el cambio verdadero para Tamaulipas.

ADENDUM

Ejemplo de esta clase política la encontramos gobernando nuestro Estado, misma que se aferra al modus operandi de las administraciones anteriores que por más de 70 años secuestraron el desarrollo económico, político y social de Tamaulipas. No se deje engañar estimado lector, estimada lectora, el cambio “hacia adelante” del que pregona el partido gobernante en nuestra golpeada entidad, no es más que la misma pinche transa de la que estamos ya cansados. Vamos por el cambio verdadero para Tamaulipas.

En voz alta Pedro Chapa Salinas

#MeToo