El Mañana

domingo, 17 de noviembre de 2019

Pedro Chapa Salinas
En voz alta Pedro Chapa Salinas

Los bravucones ladridos del perro de Trump

7 abril, 2019

Se consumió la tan mentada semana en que el presidente de los gringos amenazara con cerrar la frontera, lo cual, por supuesto, no sucedió. Como lo habíamos previsto, esta era otra de sus jugadas ya conocidas en las que con el único objetivo de generar polémica para hacerse de popularidad con su base y así ir preparando el terreno para las próximas elecciones.

Sin embargo, lo que sí género, sobre todo entre un segmento de la población fronteriza que aún se cree las estupideces y ocurrencias que escupe el magnate xenófobo un día sí y el otro también, fue un reverendo caos en el flujo de vehículos y personas en los puentes internacionales.

Recordemos que todo este tema de escoger a nuestro país como conejillo de indias le dio un momentum impresionantemente favorable al entonces candidato republicano en la pasada campaña electoral, ganando simpatías entre la clase media de origen caucásica de baja escolaridad que habían perdido su empleo, y que les resultaba más que convincente la causa que les vendiera Trump de culpar a los inmigrantes mexicanos de haber ocasionado la “oxidación del cinturón”, término este último, utilizado para designar a los estados afectados por el declive en la industria automotriz. De ahí que causara tanta sensación la irreverente propuesta del muro como solución.

Toda esta retórica racista, de odio, y exclusión, ha dividido a la tierra de la “oportunidad” y las “libertades” en un debate que va más allá del tema migratorio per-se, y se ha convertido en una andanada de insultos propinados por el presidente en funciones no solo hacia el pueblo de México, sino que ha transgredido fronteras diplomáticas en el mundo entero.

Pero lo más lamentable de este triste episodio de la historia de los Estados Unidos, es que todo indica que este patético personaje de la política norteamericana será reelecto para repetir en el puesto más importante del país más poderoso del mundo por otros cuatro años más.

Y aunque esto será posible gracias al enorme e incomprensible apoyo y simpatía que su política de mentiras ha conseguido, inclusive entre una creciente comunidad latina e hispana que han dado la espalda a sus parientes consanguíneos y han olvidado por una conveniencia superflua sus orígenes mismos, lo que no cambiara jamás por ser su naturaleza, es la forma vil y de bajeza inhumana con la que se conduce Trump, quien como perro callejero cualquiera utiliza los ladridos más escandalosos sólo para amedrentar. Pero afortunadamente, lo que no cambiará tampoco jamás, es la naturaleza migrante del pueblo que ha construido la grandeza de un país como el de los Estado Unidos de Norteamérica.

ADENDUM

Y aunque nosotros como país no pagaremos por el muro, que fue otro de los ganchos para ganar adeptos entre los gringos, el patán neoyorquino insiste en obtener el presupuesto multimillonario que se requiere para su construcción a toda costa, llegando al absurdo de declarar una emergencia nacional que le permitiría salirse con la suya. Para esto ya se presentó por la mayoría de la Cámara de Representantes una demanda en contra de dicha medida a todas luces arbitraria e inconstitucional del gobierno de Trump.

También se han unido a esta causa cientos de organizaciones civiles y una coalición de 20 estados de la Unión Norteamericana, solicitando al Poder Judicial intervenga para impedir que se distraigan más de 6 mil millones de dólares a la construcción de su capricho, previamente destinados para presupuesto militar. Construir puentes y derrumbar muros. ¡Esa debe ser nuestra misión!