El Mañana

viernes, 28 de febrero de 2020

Ana Cristina Martínez
Pasos de éxito Ana Cristina Martínez

Los momentos más difíciles

16 diciembre, 2019

Los obstáculos, los problemas, las adversidades, también son
parte del aprendizaje. Un estudiante debe saber reconocer el problema y cómo
resolverlo. Hoy en día las universidades están interesadas en saber de qué
forma se puede salir adelante después de una adversidad.

¿Cómo pudo un joven resolver una situación difícil? ¿Qué
hizo para poder impulsarse a no quedarse tirado y continuar luchando? Existen
muchas situaciones en las cuales puede caer vencido, pero el retomar su camino,
ponerse de pie y seguir luchando, es parte del perfil que están buscando.

¿Cuál es la razón detrás de estas preguntas? La principal es
que una universidad que va a invertir su dinero en un candidato para sus becas,
debe ser el perfil de un guerrero, alguien que se entrene a luchar por lo que
ama, por lo que le apasiona, por su sueño, que nada ni nadie lo derrote.

No sé porqué, pero a nuestros jóvenes les apapachamos mucho
la tristeza, el dolor, de algo que no salió bien. Recuerdo en la niñez de
muchos de nosotros que si te caías, los papás ni se acercaban, solamente
gritaban de lejos “levántate, no pasó nada” y le seguíamos corriendo. Lo mismo
sucedía con la bicicleta, te caías y para arriba, vuélvete a subir, pedaléale
que no pasó nada. La experiencia del golpe nos enseñaba a ver qué habíamos
hecho mal y a recalcular para no cometer el mismo error.

Me gusta mucho leer los artículos del doctor Jesús Amaya,
pero en especial me llamó mucho la atención el artículo: “Ese no es mi
problema”, en el que pide a los padres que “dejemos a nuestros hijos resolver
sus problemas por ellos mismos”, que sepamos apoyar, pero no resolver; a amar,
pero no sobreproteger; a escuchar, pero no decirles lo que hay que hacer.

Como padres apoyemos a nuestros hijos a que si caen, se
levanten; si cometen un error, aprendan de su error; si “meten la pata”, sepan
resolver. No se ofendan padres de familia, pero en los últimos años es cuando
me he topado con jóvenes de 15 que los tratan como de 3… la madre en una junta
se pone a defender al hijo que debe 11 trabajos en clase diciéndome: “Usted los
perdió, es su problema, no el de mi hijo” y si recuerdan a Kiko, el del Chavo
del Ocho, que decía “chusma, chusma, prrrrrt”, así volteó conmigo el estudiante
y me dice “lo que pasa es que usted no me hace caso, es mala conmigo, no me
quiere”, cuando en su mirada solamente podía ver “vez, no te metas conmigo, mi
mami me va a defender”.

Los momentos más difíciles para los jóvenes estudiantes
deben ser resueltos por sí solos o se convertirán en lisiados de carácter. Un
estudiante debe acercarse con su profesor primero a tratar de resolver el
problema, admitir que ha cometido un error y lo que debe hacer para
solucionarlo. El doctor Amaya finaliza el artículo “Ese no es mi problema”
mencionando: “Si no enseñamos a nuestros hijos a enfrentar sus problemas,
seremos nosotros quienes los enfrentaremos. Ustedes decidan”.

Queridos seguidores de Pasos de Éxito, les agradezco sus
comentarios en Facebook, por sintonizar 107.3 FM cada sábado a las 10:00 de la
mañana. Es un gusto poder ayudar y servir a nuestra comunidad a encontrar un
camino para la universidad en los Estados Unidos. A continuar trabajando en pro
de nuestros jóvenes. Buen comienzo de semana.