El Mañana

lunes, 24 de febrero de 2020

Leo Zuckermann
Juegos de poder Leo Zuckermann

Lozoya: ícono de la corrupción del sexenio pasado

13 febrero, 2020

Una buena noticia la de ayer: la policía española finalmente
detuvo a Emilio Lozoya. El ex director general de Pemex tendrá que ser
procesado judicialmente para, primero, ver si lo extraditan a México y,
segundo, si es culpable de los crímenes que le imputa la Fiscalía General de la
República.

Como todo ciudadano, Lozoya es inocente hasta que no se le
compruebe lo contrario. Tendrá que responder por casos muy sospechosos como el
de Odebrecht, Agronitrogenados, Agroasemex y el Astillero Hijos de J. Barrales.
En todos estos asuntos hay presuntos sobornos o compras de empresas quebradas
que acabaron costándole muy caro al erario mexicano.

Vale la pena recordar el caso más conspicuo de todos: el de
la empresa brasileña Odebrecht experta en corromper a funcionarios públicos de
América Latina, el Caribe y África. Gracias a testigos de la fiscalía
brasileña, sabemos que Odebrecht gastó diez millones de dólares en sobornos
para conseguir contratos con Pemex. Gracias a una investigación periodística de
Ignacio Rodríguez Reyna y Alejandra Xanic, quienes tuvieron acceso a las
indagaciones de la fiscalía brasileña, sabemos cómo se canalizaron los diez
millones de dólares a México.

El reportaje se publicó en el sitio de Aristegui Noticias.
Según Rodríguez y Xanic, Lozoya habría recibido dinero de la constructora
brasileña en dos tiempos. Primero, durante la campaña del entonces candidato
del PRI a la Presidencia, Enrique Peña, cuando Lozoya se desempeñaba como
encargado de las relaciones internacionales: “cuatro millones 100 mil dólares
entre abril y noviembre de 2012” como “una manera de asegurar los favores de
quien se había colocado como una figura prominente en la campaña presidencial”.
Lo que no sabemos es si se canalizó o no dicho dinero de manera ilegal a la
campaña de Peña. ¿Lo supo el coordinador de ésta, Luis Videgaray, jefe de
Lozoya? ¿Se enteró el candidato?

El sexenio pasado, la Fiscalía Especial para Delitos
Electorales comenzó a investigar este asunto. Súbitamente, el procurador
interino, Alberto Elías Beltrán, removió a Santiago Nieto quien se desempeñaba
como fiscal electoral. Se justificó dicha remoción porque había violado el
código de conducta de la institución al haber revelado información sobre el
caso de Emilio Lozoya y los presuntos sobornos que recibió de Odebrecht.
Inverosímil explicación en un sexenio donde la Procuraduría General de la
República filtró a los medios información para perjudicar campañas como la de
Josefina Vázquez Mota en el Estado de México o la presidencial de Ricardo
Anaya.

¿Por qué castigaron a Nieto al dar una entrevista y revelar
supuestas presiones de Lozoya para eximirlo por el caso Odebrecht? Claramente,
el presidente Peña, a través de Elías Beltrán, consideró mejor correr a Nieto
que dejar que indagara dónde quedó el dinero del presunto soborno.

Según la fiscalía brasileña, existe la evidencia de que sí
salió el dinero de Odebrecht a cuentas que les habría dado Lozoya en lugares
como Liechtenstein. De acuerdo a los abogados defensores del exdirector general
de Pemex, su cliente no retiró ni un solo centavo de este dinero. ¿Qué pasó,
entonces, con esos recursos? ¿Siguen en esas cuentas o alguien los sacó? ¿Para
que se utilizaron? ¿Llegaron a la campaña de Peña? ¿A cambio de qué?

Odebrecht tenía un modus operandi muy claro: sobornaba a
cambio del acceso privilegiado a jugosos contratos del sector público.

En México, Peña ganó y nombró a Lozoya director general de
Pemex. Fue entonces, según el reporte de Rodríguez y Xanic, que Odebrecht
volvió a depositar más dinero. Hasta seis millones de dólares en cuentas que
Lozoya proveyó en paraísos fiscales. Coincidentemente, la constructora
brasileña “ganó” una de las licitaciones para remodelar la refinería de Tula.
¿Qué pasó con ese dinero depositado por los brasileños en las Islas Vírgenes y
Liechtenstein? ¿Se los quedó Lozoya o los repartió a otros funcionarios?

Lozoya, a través de su abogado, Javier Coello, niega haber recibido pago alguno de Odebrecht. Ahora, ya con el inculpado detenido en España, llegó el momento de desenmascarar todo este sospechoso asunto, así como los otros que hicieron del exdirector de Pemex el ícono de la corrupción del sexenio pasado.

Twitter: @leozuckermann