El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Mal árbitro, pésimo gobernador

27 enero, 2019

No los “peló”, nunca puso atención al conflicto, no le interesó que 50 mil empleados o los millares de familias matamorenses afectadas, se queden sin empleo, sin recibir un sueldo para su manutención, en una ciudad y en un Estado que ya de por sí está en graves problemas en el rubro de economía y de seguridad pública.

Tenemos un gobernador nefasto, ineficiente, nulo, también Tamaulipas tiene un pésimo e inútil Secretario de Desarrollo Económico y del Empleo, como Carlos Alberto García González.

Uno de Reynosa, el otro de Matamoros, ambos saben de la importancia de ese mal necesario nacional llamado Industria Maquiladora, la famosa industria de las fábricas (factorías les llaman los chicanos) que en México dan empleo -muy mal pagado- a un millón 174 mil personas (cifras de septiembre del 2018), sobre todo en la franja norte del país.

El problema en Matamoros, data cuando menos del 1 de diciembre, pero Francisco Javier García Cabeza de Vaca y Carlos Alberto García González, mejor se fueron juntitos a Roma a conocer El Vaticano, por allá andaban entre el 12 y 16 de diciembre.

En Matamoros hay 111 fábricas, Reynosa tiene más que todo el Estado, con 152, y Nuevo Laredo apenas 32 (cuando que aquí nació la industria maquiladora en 1962, según el ICCE).

(Tales cifras las obtuvimos, leyendo publicaciones especializadas).

Volviendo al asunto, el conflicto de Matamoros, al Gobernador le importa un bledo, un soberano comino y un simple pepino, tal vez el Ejecutivo estatal quiere que se generalice el problema, que paren las plantas o que se vayan muchas de ellas y que todos esos obreros sin empleo, emigren a la delincuencia para poder mantener a sus familias.

Matamoros tiene más de 70 mil empleos en este ramo, ¿qué sucederá si esto se imita y paran todas? Y Reynosa tiene aún más, Nuevo Laredo andará en los 25 mil empleos del tipo.

Ni seriedad, ni aplicación, ni ocupación, ni preocupación, el gobernador Cabeza de Vaca demostró que ni le importa lo que suceda, ni le sabe a eso de arbitrar conflictos.

Al hombre no le llama la atención un fenómeno de tal magnitud, de que un día para otro, 50 mil personas no tengan ingresos.

No sabe -o le vale progenitora- lo que esto puede significar en la entidad, no queremos imaginar siquiera, que esto se extienda a todo el Estado, pues hay plantas en Ciudad Victoria, El Mante, Miguel Alemán, Río Bravo y Valle Hermoso, además de los ya citados tres municipios que tienen más industria del tipo.

¿PLAN CON MAÑA?

Cabe preguntarnos si se trata de un plan con maña de Cabeza de Vaca, justo para provocarle problemas al gobierno federal mexicano, sobre todo en la frontera con Estados Unidos.

Sólo que la pasividad o el desinterés de Cabeza de Vaca, puede disparar éstos en todas direcciones, con perjuicios en todos los sentidos, no nada más es el dejar mal parado al Presidente y gobierno de México.

Para empezar, Tamaulipas y su gente, con 222 mil 789 empleados de la industria maquiladora, en 354 plantas distribuidas en la entidad, tendría no un dolor de cabeza, sino una migraña.

Ante la imbecilidad del gobierno estatal, ¿tendría que intervenir la autoridad federal? Pues claro, el gobernante es un empleado del pueblo, la gente con cargo en el gobierno está -y le pagan muy bien por ello-, para arreglar problemas que le afectan a toda nuestra gente.

A ver cómo y cuándo se arregla este problema, ojalá que sea lo más rápido posible, porque Tamaulipas, su gente, no merecemos este conflicto y tan seria amenaza económica y laboral, misma que se convertiría en algo social y que incide en materia de seguridad pública, por lo ya explicado y porque una ciudad con harto desempleo y problemas de esta naturaleza y magnitud, es tierra fértil de todo lo malo, de las más insospechadas conductas antisociales.

Y tampoco merecemos a este Gobernador y a su cuate, el secretario del Desarrollo Económico y del Empleo, pero en fin, ¿qué le vamos a hacer?