El Mañana

sábado, 24 de agosto de 2019

Mauricio Belloc
Selva urbana Mauricio Belloc

Más pan, menos circo

24 febrero, 2019

“Cae 83.6% utilidad de Televisa”; “Gana Bimbo 99 mil MDP en ventas”, rezan dos cabezas en la página 9, de noticias nacionales, en El Mañana de este pasado viernes, en el cintillo de notas breves, de pequeña información, no más de dos por dos pulgadas.

Y en automático se nos vino el comentario mental para nosotros mismos, “más pan y menos circo”, la empresa panificadora de Daniel Servitje, vendió en 2018, la boyante suma de 9 mil 500 millones de pesos más (99 mil 859 millones) que los 90 mil 367 millones que ingresó en 2017, casi 100 mil millones de pesos en ventas este pasado año.

Y la televisora con Emilio Azcárraga a la cabeza, tuvo un desplome tremendo en su cuarto cuatrimestre de 2018, con tal porcentual de desplome, lo que originó que sus acciones en lo general, cayeran en un 7 por ciento. Fenómeno adverso, sufrido justo al inicio de este nuevo gobierno de la república ¿coincidencia? ¡No!, más bien un resultado inteligente, dictado e impuesto por el pueblo, el consumidor final.

No son casualidades vagas o sin sentido, ni coincidencias sin explicación, lo de Televisa, definitivamente tiene que ver con que el pueblo mexicano ya no se traga los contenidos tanto insulsos, como groseros (groseros a la inteligencia del mexicano), el pueblo ya despertó y no quiere más de lo mismo, ya aborrece eso que le tiene tan jodido como pueblo, como país.

Cada sexenio, el pueblo ha vivido y tenido un gobierno nefasto y pésimo, ratero y cínico, el cual siempre ha ido de la mano de su socio, cómplice y casi cónyuge, los medios masivos viles.

Gobierno de lo peor y televisora igual de mala (televisoras, como también cadenas de radio y consorcio de periódicos y revistas, todo el paquete).

Esa mancuerna lesiva ya no va más, lo dicen tales números; hoy el ciudadano prefiere dedicarle mejor fin a su tiempo, a su mente y a su dinero, como por ejemplo en la comida (pan Bimbo), que dejarse engañar por esos medios de comunicación engañosos y tendenciosos.

Ya son menos los compatriotas que se dejan sorber el seso, eso es magnífico, ya no podemos aceptar que nos sigan vendiendo cuanta mugre se les antojaba, incluso en el pambol o futbol soccer, ya el aficionado mexicano voltea a la Champions y a las ligas de cada país europeo.

Hasta en ese vicio y religión (el futbol lo son para el mexicano y en mucho se debe a Televisa y todos los medios colaterales que nos lo metieron con calzador, para distraernos por orden del gobierno, mientras ellos y sus sucios socios de la función pública, se apoderaban del tesoro nacional y se repartían el territorio azteca) ya estamos cambiando de productos o de mercados.

Y SEGUIRÁ DESPERTANDO

Y si a Televisa se lo está cargando el payaso, no queremos saber qué sucede con las otras “telembusteras” y “radiopinochos”, lo mismo que la prensa vendida y traicionera (le fallan a su público, a su país, a su pueblo, a sus consumidores, a sus clientes, a su gente), todo por seguir queriendo mantenerse con el viejo sistema, el del matrimonio o amasiato de gobernantes-medios o políticos-prensa, llámense televisoras, periódicos y consorcios de radio.

Creemos que el ciudadano común, incluidos los que menos alcanzaron una preparación, instrucción educativa o aprendizaje en las aulas (por culpa de los gobiernos y el estado pobre en todo, en el cual sumieron a propósito al país), ya se están poniendo las pilas y despertando al cambio inteligente.

Ya no somos como país, el mismo de cuando eligieron los compatriotas a Enrique Peña, o antes, a Felipe Calderón o a Vicente Fox (por ellos sí votó un servidor, pero ni modo, ¿ya qué? Pensamos que serían el cambio).

Ahora no engañan tan fácil a nuestra gente, la raza ya abrió harto los ojos y amplio la mente.

Se tienen otros alcances, más amplios panoramas, las miras son más periféricas y ni hablar de la manera de pensar, nuestra gente está más lúcida, por cuanto a política, gobernantes, función pública.

Y así también en su estado y en su ciudad, pues si bien en el caso de Tamaulipas se eligió a un gobernador y a un alcalde de distinto partido al que siempre nos había robado, sumido en el atraso y oprimido en todos sentidos, ahora ya sabemos (los que votaron por estos dos guarines azules) que éstos están igual que aquellos tricolores que nos desgraciaron por 80 y tantos años en el territorio local y que ahora hay que elegir otra opción o ver mucho mejor a quién le damos nuestro voto.

Feliz domingo y ojalá que ayer se hayan cansado de guerrerear, con el festín de cerveza que les organizó este gobierno municipal.