El Mañana

miércoles, 19 de junio de 2019

Miguel Rodríguez Sosa
Pasadizo Secreto Miguel Rodríguez Sosa

‘Mercado’ MH, símbolo de decadencia comercial

22 marzo, 2019

Ya han transcurrido más de cuarenta años desde que el Centro de esta ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, dejó de ser ese pulmón económico que proveía esa garantía de progreso y crecimiento comercial, por lo mismo tanto sus construcciones como su comercio han estado reflejando y paulatinamente un deterioro total; lamentablemente y por igual hoy es ese mismo “mercado” MH, símbolo de decadencia comercial.

La historia de Nuevo Laredo, en su etapa fructífera, en donde el turismo era ese principal generador de economía en esta frontera ya es más que conocida por propios y extraños, mas sin embargo y precisamente por eso mismo, es que causa extrañeza que al ya formar parte de la historia esa transición de la abundancia a la escasez en dicho sector, se siga actuando como si nada, se sigan “abriendo” las puertas de esos algunos de muchos negocios, a ese desgano, el de no hacer nada.

Por supuesto que para que los cientos de locales comerciales que aún sobreviven en ese primer sector, requieren para su propia imagen y penetración esa diversidad de elementos que coadyuven a engrandecer, a ser atractiva su área, como esa plaza bien adornada y cuidada con su quiosco, ese ordenamiento visual, por igual señalamientos o el propio alumbrado público.

Pero esa ancla que en verdad despierte ese interés, ese deseo de acudir o permanecer en dicho sitio, sería ese Mercado Maclovio Herrera, sitio que desafortunadamente hoy más que ser ese atractivo, es un edificio obsoleto, sin un atisbo de modernidad ni en lo que ahí se comercia, ni en su infraestructura total.

Entendible es que el comercio que existe enfrente o a escasas cuadras de dicho mercado sí cuentan con esa variedad de productos y servicios que satisfacen la demanda del consumidor local o foráneo, pero para atraer ese extra, por supuesto que se requiere que ese otro “pulmón” comercial llamado mercado MH, cambie total y drásticamente para darle un nuevo aire, una nueva vida a su alrededor.

Aprovechar esa ubicación tan privilegiada y motivados por esa modernidad emprendida en ese viejo edificio comercial, con alta seguridad que despertaría y de inmediato el interés de muchos visitantes por acudir, comprar y permanecer por horas en las calles, avenidas y negocios de ese primer sitio comercial de Nuevo Laredo, en ese renovado “mercado”. Debe quedar claro que como comerciantes del primer cuadro de la ciudad, no deberían estar esperando que la autoridad municipal todo les resuelva, todo les lleve para su beneficio, al entender por igual que como empresarios deben de tener iniciativas, por lo mismo planear, organizar, proyectar constantemente esas mejoras para su beneficio propio. Presentarle propuestas no tan sólo al cabildo en turno, sino también a la Iniciativa Privada, a grandes inversionistas, a grandes empresarios que aunque no sea su ramo, podrían tener la disponibilidad de invertir en nuevas empresas o ideas que aparte de generarse ingresos extras, lo harían y gustosos al saber que su ciudad, su frontera por estas actitudes se vería beneficiada.

De lograrse esa comunicación e interacción con fuentes productivas locales, quizás ese viejo Mercado Maclovio Herrera y bajo una nueva visión de modernidad, de adecuación a lo que las nuevas generaciones demandan, sea derrumbado para así darle paso a un complejo comercial tipo “outless”, mall o algún otro similar que distinga, que le dé esa nueva vista al Centro de esta ciudad.

Aprovechar que al frente en su lado norponiente, se encuentra un enorme estacionamiento que bajo una buena publicidad por supuesto que sería un atractivo más para muchos visitantes, al tener la certeza de que dicho sitio turístico cuenta con un lugar apropiado, cercano y cómodo para estacionar sus vehículos motrices.

Los comerciantes tanto del Centro como del propio Mercado Maclovio Herrera no deben olvidar que son la primera imagen e impresión hacia ese turismo del país vecino más importante del mundo, y que por lo mismo ya deben de poner ese granito de arena que haga cambiar ahí las cosas.

Entonces, qué falta para ya proyectar el derrumbar ese viejo Mercado Maclovio Herrera y construir un edificio nuevo y más funcional que sea la nueva imagen del Centro de Nuevo Laredo.

Entonces qué falta para ya sostener pláticas con familias o empresarios importantes y proponerles nuevos proyectos, nuevas visiones para que coadyuven a mejorar la economía de ese primer cuadro.

Entonces qué falta para invertirle más a ese preciado sector, inyectarle más economía, más ganas, más ánimo para que por igual lo transmitan hacia la ciudadanía entera, hacia su gobierno municipal, hacia esos otros empresarios.

Acaso faltan otros cuarenta años, o hasta que sólo cenizas queden de esas viejas construcciones, hasta que no se comience a caer por sí solo ese viejo mercado, o quizás hasta que las nuevas generaciones vengan y desplacen de ese centro comercial y turístico, tanta pereza y desidia.