El Mañana de Nuevo Laredo

Blanca Vázquez

Desde la frontera

Blanca Vázquez

27 junio, 2020

Migrantes de tránsito en tiempos de pandemia



En esta emergencia sanitaria sabemos que la movilidad es uno de los elementos que aumenta el riesgo de contagio, por ello pensar en la migración de tránsito que constantemente cruza esta frontera remite a los migrantes como un grupo de especial atención.
Grupos de ayuda humanitaria, en casa y albergues, llevan a cabo acciones para salvaguardar a migrantes que reciben en sus instalaciones. Las autoridades por su parte usan filtros sanitarios para los mexicanos repatriados y apoyan su retorno a las entidades de origen. Sin embargo, una gran cantidad de migrantes son invisibles porque su tránsito es a través de redes de tráfico humano -consentido o forzado por la extorción- que seguramente les importa poco seguir recomendaciones de salud.
La migración y movilidad no paran, la detención de camiones con carga humana realizados por la Border Patrol en las carreteras estatales e interestatal 35, en Laredo, Tx., la cantidad de repatriaciones de mexicanos por el puente internacional y retención de extranjeros en instalaciones de la autoridad migratoria mexicana, así lo muestra.
Durante los primeros cuatro meses de este año se han registrado poco más de13 mil eventos de repatriación sólo por el puente internacional II de Nuevo Laredo, 24 mil a lo largo de toda la frontera tamaulipeca; y en los últimos tres meses la autoridad migratoria en la ciudad de Laredo ha reportado un aumento en las detenciones de personas indocumentadas escondidas en vehículos de carga.
La distancia que toman autoridades de los tres niveles de gobierno, frente a la complejidad del fenómeno migratorio, es común. Es verdad que no existen recursos suficientes para, por ejemplo, dejar en cuarentena a personas deportadas, salvaguardar a quienes son transportados ilegalmente por traficantes de personas, o apoyar a las familias extranjeras que esperan su cita para solicitantes de refugio en Estados Unidos. Se hace lo mejor que se puede con lo que hay, pero el mayor esfuerzo lo hacen las organizaciones sociales frente al menor interés de quienes tienen la responsabilidad de ocuparse del problema, no sólo por competencia normativa sino incluso como estrategia de salud pública para evitar contagios entre este grupo móvil.
Tristemente el foco se pierde entre declaraciones sobre lo que no hace el otro, sin que se reconozca que todos tienen responsabilidad y que, aun con los recursos escasos, se pueden establecer alianzas y cooperación para desarrollar estrategias de atención a los migrantes de tránsito temporal por las comunidades fronterizas que inevitablemente continuarán llegando.
Por qué no se buscan o gestionan alianzas coordinadas y estructuradas con organismos locales, nacionales e internacionales, por ejemplo, para atender la necesidad de grupos de migrantes vulnerables. En días pasados la Organización Internacional de las Migraciones anunció que durante la emergencia sanitaria apoyará la apertura de un hotel en Tijuana, B.C. para apoyar a familias migrantes solicitantes de asilo en E.U. carentes de recursos en situación de calle, en donde dispondrán también de atención sanitaria.
Es verdad, en la frontera de Nuevo Laredo en particular, o la tamaulipeca en general, no vemos migrantes viviendo temporalmente en plazas o al aire libre -eso quedó en el pasado-, pero no es porque no haya carencia sino por la condición de riesgo frente a los grupos delictivos. Esos migrantes invisibles de distinta nacionalidad que luego pueden ser detenidos y/o repatriados ocupan casas, son transportados por calles de la ciudad y en el peor de los casos son secuestrados al llegar a esta frontera. Aquí el problema es otro, pero el grupo vulnerable es el mismo: migrantes.
Entonces, cómo gestionar la migración de tránsito en un contexto de emergencia sanitaria o de otro tipo. Seguramente no hay camino fácil, pero es necesario comenzar por algo, reconocer que se necesita hacer más y mostrar voluntad política para hacer alianzas y brindar seguridad a los migrantes en tiempos de pandemia.

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