El Mañana de Nuevo Laredo

Blanca Vázquez

Desde la frontera

Blanca Vázquez

21 marzo, 2020

Migrantes, estereotipos y el Covid-19



Frente a la pandemia del coronavirus, la historia y los
estereotipos se vuelven a repetir: la movilidad humana es la vía y los viajeros
los portadores. Y si bien es cierto que son grupos de alto riesgo, también es
cierto que se sataniza a los más vulnerables: los migrantes pobres. La
migración por sí misma no propaga enfermedades.

Las noticias hablan de países donde se han cerrado puntos
terrestres al tránsito de personas, se han cancelado vuelos internacionales y
hay personas varadas en las aeropuertos, se cierran algunas fronteras, etc. El
desacuerdo entre el presidente de El Salvador y el canciller mexicano por el
tema de vuelo de Avianca, donde viajaban 12 personas de orígenes salvadoreños
procedentes de Estados Unidos, que pretendían llegar a su país, recuerda el
caso del vuelo a China de Aeroméxico en el año 2009, durante la crisis por el
H1N1, cuando se incomunicó a mexicanos aparentemente portadores del virus.
Ambos casos muestran actos discriminatorios basados en desinformación,
estereotipos y prejuicios.

La verdad es que en las regiones fronterizas se ve
complicado parar totalmente las dinámicas de interconexión y vínculos
cotidianos. Qué harán los miles de commuters que viven en ciudades mexicanas y
trabajan en ciudades estadounidenses, por ejemplo. No es posible evitar el ir y
venir de personas a través de las fronteras y en todo caso es necesario
concientizar a las comunidades sobre esta dinámica particular que les caracteriza
y prepararse en consecuencia.

Sin embargo, la situación se torna complicada cuando los
estereotipos y prejuicios sobre las y los migrantes prevalecen en la mente
colectiva, me refiero a migrantes no documentados por las autoridades
nacionales, los migrantes con menores recursos y/o apoyos durante sus
trayectos, migrantes apostados en ciudades fronterizas a la espera del
procesamiento de su solicitud (solicitantes de asilo), migrantes en camino por
semanas desde sus lugares de origen, hospedados en refugios y casas de acogida.
Todos ellos expuestos a la discriminación cotidiana que se acrecienta en una
contingencia como la del Covid-19.

La discriminación, derivada de los estereotipos y
prejuicios, asociada a ciertas condiciones como las dificultades de acceso a
servicios de salud para esta población, acrecientan la condición de
vulnerabilidad de las personas migrantes. Son aspectos en los que poco o nada
se piensa cuando se presentan escenarios como el actual. ¿Cómo se está
atendiendo la contingencia desde los grupos de migrantes? ¿Qué apoyos tienen
las casas y refugios para migrantes? En muchos casos se trata de extranjeros
sin autorización de ingreso, ¿cómo pudieran ser atendidos por el sistema de
salud nacional?

Como comunidad necesitamos ser conscientes de la repercusión
que estereotipos y prejuicios sociales tienen sobre nuestra percepción de las
personas migrantes. Las autoridades dentro de los tres niveles de gobierno no
deben olvidar que es su responsabilidad prever escenarios y proveer planes de contingencia
para estos grupos de población vulnerable, independientemente de su estatus
migratorio. Lo mejor siempre es trabajar conjuntamente.

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