El Mañana

lunes, 17 de junio de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

18 mayo, 2019

El paso de los astros por el Universo produce un ruido fragoroso que no se escucha en la Tierra, pero en los cielos sí.

Pitágoras presintió ese sonido y lo llamó “la música de las esferas”. Realmente no es música. Es como el tronar de mil enormes piedras chocando al mismo tiempo unas con otras.

Ese gran estruendo llena el cosmos. Es el ruido que hacen el sol, los planetas, las estrellas al ir por el camino sideral. Hasta en la mansión donde los ángeles habitan se alcanza a oír el sonar de los astros como un sordo rumor.

De repente, sin embargo, cesa el tremendo ruido y se hace un silencio universal.

Es que alguien está orando.

Para oír su oración Dios hace callar a las galaxias.

Entonces por sobre el ruido que hacen los astros se escucha la vacilante voz de la criatura humana.

Y el Señor nunca deja de escucharla.

¡Hasta mañana!…