El Mañana

lunes, 17 de junio de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

21 mayo, 2019

En una tumba humilde del pequeño cementerio de Ábrego, el que sabe leer donde no hay nada escrito puede leer esto:

“Aquí, por fin, descanso.

“Fui mujer, que en mi tiempo era ser poco. Fui campesina, que era ser menos. Fui pobre, que es ser nada.

“Amé a un hombre y él quizá me amó. Un año sí y otro no le di hijos. Un año no y otro sí se me morían. Así, me quedaron solamente seis.

“No hice, pues, en la vida otra cosa que amar a un hombre y tener hijos. También les di de comer y les lavé la ropa. También les ponía un paño húmedo en la frente cuando ardían en calentura. También, cuando mis hijos morían, estaba junto a ellos y oía que con el último aliento me decían ‘mamá’, ellos, que siempre me habían dicho ‘madre’. Mi marido también cuando murió dijo ‘mamá’. Pienso si acaso me lo diría a mí.

“Como se ve, no hice muchas cosas en la vida.

“Pero sé que, si no fuera por mí y por muchas mujeres como yo, la vida no podría seguir”.

¡Hasta mañana!…