El Mañana

domingo, 08 de diciembre de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

10 julio, 2019

En el Potrero de Ábrego se dicen muchas cosas.

Se dice, por ejemplo, lo que un día se dijeron don Abundio y doña Rosa, su mujer.

Ella dio a luz una niña, nacida después de tres varones. Decretó doña Rosa con el imperativo que su maternidad le daba:

– La niña se llamará Eufrosina. Ése era el nombre de mi mamá grande, la madre de mi madre. Me quiso mucho, y yo también a ella. En su memoria la niña llevará su nombre.

A don Abundio se le alegró el semblante. Dicho mejor: el ladino ranchero simuló que el semblante se le alegraba.

– ¡Eufrosina! -exclamó-. ¡Qué lindo nombre! ¡Así se llamaba una novia que tuve cuando joven!

Doña Rosa hizo una pausa. Y luego:

– Pensándolo mejor, la niña se llamará María de Guadalupe. Ése era el nombre de mamá Lupita, la madre de mi padre.

Muchas cosas se dicen en el Potrero de Ábrego.

Como me las han dicho las escribo yo.

¡Hasta mañana!…