El Mañana

domingo, 25 de agosto de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

24 julio, 2019

Don Abundio el del Potrero nos cuenta sus aventuras.

Uno no sabe si creerle o no, porque las que son verdad las cuenta como si fueran mentira, y las que son mentira las cuenta como si fueran verdad.

La otra noche, frente al fuego que nos calentaba el cuerpo y en la mano la copa de mezcal que nos calentaba el alma, narró uno de sus amoríos.

– Mi compadre Zenón -relató- me dijo que ya no aguantaba a su mujer. Tenía mal carácter. Jacalera, se la pasaba todo el día visitando a sus amigas y comadres. Descuidaba su casa, y lo descuidaba a él. Le dije: “Pos lárguela, compadre”. Me contestó: “No puedo. Hemos vivido juntos muchos años. Póngase usted en mi lugar”. Una tarde su mujer estaba en la casa y él no. Fui a visitar a mi comadre. La visita terminó en la cama. En eso estábamos cuando llegó el compadre. Me reclamó: “¿Por qué me hace esto?”. Le respondí: “Compadre: no hago sino cumplir lo que usted me pidió. ¿Ya se le olvidó que me dijo: “Póngase usted en mi lugar”? En su lugar estoy.

Don Abundio el del Potrero cuenta cosas acerca de su vida.

Uno no sabe si creerle o no.

¡Hasta mañana!…