El Mañana

domingo, 25 de agosto de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

31 julio, 2019

Por fortuna hay todavía carniceros en el mundo.

Lo digo porque poco a poco se van imponiendo las doctrinas veganas y vegetarianas, que a quienes aún comemos carne nos hacen sentir monstruos sanguinosos o infelices seres condenados a prematura muerte por nuestro pernicioso hábito de poner en uso los dientes caninos de que nos dotó el Señor.

El tema -está de moda esa expresión: “el tema”- me lleva a recordar a un carnicero de mi ciudad que celebraba haberse dedicado a tal oficio.

– La carnicería -declaraba con orgullo- me da para pagarme todos mis vicios: el cigarro, la bebida, el juego, las mujeres…

Y añadía enseguida con tristeza:

– Para lo único que no me da es para pagarles la carne a mis proveedores.

Respeto grandemente a los veganos y vegetarianos, y en el fondo -muy en el fondo- pienso que tienen la razón. Sin embargo olvido esa razón, y todas las demás razones, a la vista de un buen corte de carne, de unos sabrosísimos tacos al pastor o de una excelsa fritada de cabrito hecha con sabiduría y amor por mi mujer.

Bien hayan, pues, los carniceros, les paguen o no a sus proveedores.

¡Hasta mañana!…