El Mañana

jueves, 19 de septiembre de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

22 agosto, 2019

Me habría gustado conocer a ese sujeto.

El único cine que había en aquel pequeño pueblo del norte de Nuevo León se habilitó a fin de que sirviera para la representación de Romeo y Julieta, potente drama de conocido autor inglés, según los cartelones de propaganda que con engrudo se fijaron en postes y paredes.

La noche de la función el teatro estaba lleno a su máxima capacidad. Cuando la actriz que hacía de Julieta apareció en escena se escucharon murmullos en el público: la que debía ser esbelta y grácil doncella era mujer robusta y gorda, tanto que ella sola ocupaba la mayor parte del reducido foro.

En el curso del diálogo Romeo le preguntó, anheloso, a Julieta:

– ¿Cómo llevarte conmigo, amada mía?

Se oyó el grito del sujeto:

– ¡Yo te presto mi troca, cuñao! ¡Nos la llevamos en dos viajes!

Decir “troca” en aquellas latitudes equivale a decir camión de carga.

Me habría gustado conocer a ese sujeto.

Sabía poner las cosas en su lugar.

O al menos la mitad de ellas.

¡Hasta mañana!…