El Mañana

martes, 25 de febrero de 2020

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

22 enero, 2020

La mañana es gris. Tiene el color de la
conciencia del que no ha hecho ni bien ni mal.

Casi no se le puede llamar mañana a la de hoy.

Hace frío, sopla un empecinado viento y cae esa
llovizna que empapa en silencio llamada chipichipi.

En días como éste el alma se enmohece. La posee
un sentimiento que ni siquiera merece el nombre de melancolía, pues solamente
es murria, desabrimiento de ánimo, hastío.

Pero el viajero ha ido en avión en días como
éste, nebulosos, de cielo como una lámina plomiza. Asciende el jet y de repente
rasga la tela de la bruma. Estalla entonces el resplandor del día, y brilla el
sol, y el cielo es de un azul de cielo.

Por eso al viajero no lo desazona la grisura que
ahora ve por la ventana de su estudio y que enreda sus tristezas en las ramas
de los árboles sin hojas. Sabe que arriba está la luz. Las nubes que hoy la
cubren pasarán, y otra vez será la mañana, y vendrán otra vez los días claros,
y otra vez será la canción, y será otra vez la flor.

El viajero tiene la fortuna de ser hombre de fe.
En esa fe finca su esperanza; en ella tiene la raíz su amor.

¡Hasta mañana!…