El Mañana

miércoles, 17 de julio de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

14 marzo, 2019

Jean Cusset, ateo pero no en la noche oscura del alma, dio un nuevo sorbo a su martini -con dos aceitunas, como siempre- y continuó:

– Si ustedes miran bien la imagen de Adán que pintó Miguel Ángel en la Capilla Sixtina advertirán en una de sus piernas la vaga figura de Eva. La intuición de artista lo llevó a adivinar una verdad: en sus orígenes el hombre y la mujer fueron un solo ser. Millones de años de evolución fueron necesarios para separarlos, pero los hombres tenemos todavía en el cuerpo restos de nuestro ser femenino, y la mujer conserva también un rasgo de varón.

– Por eso -siguió diciendo Jean Cusset- el amor es la perpetua búsqueda de esa unidad que se perdió. Sin saberlo, al buscarse mutuamente el hombre y la mujer se están buscando a sí mismos.

-Entonces -concluyó Jean Cusset-, cuando seamos felices al lado de una mujer no debemos decir: “Me hallo muy bien con ella”. Debemos decir: “Me hallo muy bien en ella”.

Así dijo Jean Cusset. Y dio el último sorbo a su martini, con dos aceitunas, como siempre.

¡Hasta mañana!…