El Mañana

miércoles, 21 de agosto de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

28 marzo, 2019

En reunión de amigos declaró cierto señor:

– Tres veces al día mi peso cambia. En la mañana peso 600 kilos; en la tarde 100 y por la noche 150 gramos.

Seguidamente explicó su peregrina manifestación:

– Soy hombre casado. En la mañana oigo decir a mi señora: “¿A qué horas se levantará este buey?”. Un buey pesa 600 kilos, más o menos. Por la tarde refunfuña: “¡Qué manera de comer la de este marrano!”. Un cerdo puede pesar 100 kilos. Y por la noche, ya en la cama, me pide: “¡Véngase mi pichoncito!”. Calculo que el peso de un pichón es de 150 gramos aproximadamente.

Como ven ustedes, cambio de peso tres veces en el día.

El cuentecillo ilustra los avatares del matrimonio, ese corralito al que muchos quieren entrar y del que muchos quisieran salir.

Por mi parte yo no concibo la vida sin el matrimonio con mi esposa. El día más feliz de mi existencia ha sido aquél en que me casé con ella.

Este año cumpliremos 55 de casados, y jamás se ha interrumpido la conversación que empezamos desde que éramos novios.

Otros hablen mal del matrimonio. A mí me ha ido muy bien.

¡Hasta mañana!…