El Mañana

domingo, 08 de diciembre de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

30 marzo, 2019

Me habría gustado conocer a Vittorio de Sica.

Es uno de los más grandes directores que ha habido en la historia del cine, pero fue también un hombre lleno de bondad, maestro en el arte de vivir.

Varias veces dirigió a Sophia Loren en películas que los cinéfilos han hecho ya objeto de culto.

En cierta ocasión un ladrón forzó la puerta de la casa de Sophia cuando no había nadie en ella, y se llevó todas sus joyas. La bella actriz acudió a De Sica para darle la infausta noticia. Lloraba desconsoladamente. Le dijo él:

– Nunca llores por algo que no puede llorar por ti.

La sabia admonición me hizo recordar a mi papá. Una vez choqué conduciendo el pequeño coche que acababa de comprar. Afligido llamé por teléfono a mi padre y le conté lo sucedido. Me preguntó él:

– ¿Te pasó algo a ti? – Nada -le contesté-. Estoy bien.

– Entonces no te apures -me dijo-. Lo otro es hojalata solamente.

Que las cosas no nos preocupen. Son eso: cosas, nada más.

¡Hasta mañana!…