El Mañana

jueves, 20 de junio de 2019

Armando Fuentes Aguirre
Mirador Armando Fuentes Aguirre

Mirador

23 enero, 2019

El chorro de la fuente está tocando una sonata de Scarlatti.

Para quitarle a esa declaración cualquier asomo de cursilería diré que el agua de esta fuente nos sirve para regar las plantas de cebolla y ajo, de zanahorias y betabeles, de coliflores y repollos. También hay en el huerto bugambilias y rosales, pero están en franca minoría.

Escucho la música de la fontana -¡ah, la cursilería no se quiere ir!- y a más de notas de Scarlatti oigo también acentos de Mozart y de Debussy. Pero no dejo de pensar -al fin gente de rancho- en el precio que tendrá la verdura en el mercado. Y es que no puedes gozar a Bach, a Giotto o a Petrarca con el estómago vacío. Primero la artesa, luego el arte.

Dijo Martí: “Ganado el pan el verso sale solo”. Eso contiene más verdad que el mito del artista que para crear necesita no comer. Con hambre nadie crea. Con hambre nadie cree.

Dijo el pueblo: “Primero comer y luego ser cristianos”.

¡Ah, fuente! Qué mala pasada me has jugado. Me diste primero el regalo de tu música, luego me hiciste descender a los precios del ajo y la cebolla y finalmente me pusiste en tentación de hacer filosofía barata. Me llevaste de más a menos. Si te perdono es sólo por la música.

¡Hasta mañana!…